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Organizó ‘Un Desayuno a Ciegas’ dentro del programa de actividades de la Semana de la ONCE, que en Ceuta se reúnen en una jornada
Acudir a desayunar a una cafetería, localizar una mesa libre, untar una tostada con mantequilla o echar el azúcar al café son actividades que realiza habitualmente cualquier ciudadano. Entrañan casi las mismas dificultades para las personas sin graves problemas de visión como para aquellas que sufren importantes deficiencias o son completamente ciegas. Sin embargo, en el caso de las incluidas en los dos últimos grupos es necesario una preparación previa para superar sin demasiadas dificultades esas situaciones.
Éste era el objetivo del ‘desayuno a ciegas’ organizado ayer por la ONCE: enseñar las dificultades a las que se enfrentan en estas circunstancias las personas invidentes o con graves deficiencias de visión y, sobre todo, mostrar cómo consiguen superarlas. Se trata de una actividad programada dentro de La Semana de la ONCE que se está llevando a cabo a nivel nacional y que en nuestra ciudad se han concentrado en un solo día, explicó Juan Antonio Moreno, director de esta organización en Ceuta. Además, se mostraron diversas técnicas guía y de bastón en un itinerario que se realizó hasta la agencia de la ONCE desde la Gran Vía, donde tuvo lugar este peculiar desayuno en el que participaron, entre otros el director territorial del Ingesa, Fernando Pérez-Padilla, y Viviane Berros, directora del Centro Asesor de la Mujer, que acudieron en representación de sus respectivas Administraciones.
El encargado de guiar esta actividad fue Sebastián Herrera Ruiz, técnico de Rehabilitación de la ONCE en Algeciras. Herrera es el responsable de enseñar autonomía personal a quienes llegan a la organización con un problema visual grave para que pueda integrarse en la sociedad y desenvolverse con la mayor autonomía posible en situaciones del día a día, como la experimentada ayer con el ‘desayuno a ciegas’. Empezó explicando algunas de las distintas tipologías de deficiencias visuales, aunque la situación recreada por quienes quisieron participar en la actividad fue la de una persona totalmente ciega, para lo que todos se colocaron un antifaz.
Antes, Herrera expuso “una serie de técnicas” a tener en cuenta por el invidente durante el desayuno y que también es conveniente que conozca el personal de hostelería cuando atiende a estos clientes. Lo primero es tocar los cubiertos, el plato y la servilleta con la mano flexionada para identificar cada objeto y comprobar su disposición. A continuación, hay que localizar el vaso o taza. Si está sobre un plato su posición no se debe perder para poder devolver el recipiente a su posición después de beber. Para ello, se mantiene el contacto con el plato a través de la mano libre.
Cuando el camarero trae a la mesa alguna bandeja o plato, debe indicar dónde la ha colocado. Generalmente se utilizan como referencia las agujas del reloj para señalar en qué lugar se encuentra cada cosa. En caso de dificultad ante acciones como untar la mantequilla en la tostada o echarle aceite, la opción más sencilla es pedir que lo haga el camarero.
Estas, en resumen, fueron las explicaciones previas al ‘desayuno a ciegas’ que ofreció el técnico de Rehabilitación. No obstante, advirtió de que ésas eran la indicaciones básicas porque “si se hace con los cubiertos, habría que dar algunas explicaciones sobre el tacto indirecto y demás”, indicó Herrera.
Sentidos que se agudizan
Antes de empezar la experiencia avisó de que “al tener los ojos tapados, los restantes cuatro sentidos automáticamente se agudizan”, señaló el técnico de la ONCE. E invitó a los participantes a disfrutar del gusto y a apreciar con más intensidad los distintos sabores. “El oído se desarrolla más”, señaló, lo que permite escuchar con más claridad las conversaciones de las personas que están próximas. “Y vais a asociar a la persona con la voz, cosa que cuando disponemos del sentido de la vista se realiza de manera visual. El 80% de nuestra información es visual”, explicó.
En opinión de Herrera, quienes ayer experimentaron en el ‘desayuno a ciegas’ superaron la prueba de manera “espectacular”. Y explicó que cuando los participantes se ponen el antifaz y se tranquilizan “son casi capaces de hacerlo perfectamente con las indicaciones que se les da”. No obstante, reconoció, son necesarias más clases para conseguir un mayor perfeccionamiento. “Es como todo: cuestión de insistir. Con el tiempo lo harían perfectamente”, aseguró el técnico de Rehabilitación.
Luego, una vez concluido el desayuno, los participantes se desplazaron desde la cafetería en la Gran Vía hasta la sede de la agencia de la ONCE en Ceuta. Lo hicieron sin quitarse el antifaz, utilizando técnicas de guía y haciendo uso del bastón según las indicaciones que les ofreció Herrera. Conocieron así la habilidades que desarrollan las personas invidentes para llevar a cabo en su día a día las mismas acciones en el resto de la ciudadanía.
“Esta actividad es un modo de abrirnos a la sociedad”
La Semana de la ONCE es “un modo abrirnos a la sociedad para que la ciudadanía pueda ponerse en el lugar tanto de las personas con ceguera total como con deficiencia visual severo”, explicó Juan Antonio Moreno, director de esta organización en Ceuta. Este programa de actividades, concentrado en uno solo día en nuestra ciudad, también busca mostrar las dificultades que tienen que superar los invidentes en sus desplazamientos por la ciudad y la manera en la que superan las diferentes barreras arquitectónicas.
Finalmente, la jornada de puertas abiertas que se llevó a cabo en la agencia de la ONCE en Ceuta permitió mostrar diferente material y utensilios adaptado a las personas invidentes que éstas utilizan a diario en el ámbito educativo, de ocio, cultural... “Se trata de mostrar cómo trabajamos día a día en la ONCE y cómo utilizamos los recursos que gracias a la compra de nuestros productos que realizan los ciudadanos podemos revertir en la sociedad en el bienestar de muchas personas invidentes. En el caso de Ceuta, tenemos un número bastante elevado de usuarios en edad escolar”, explicó el director de la ONCE en nuestra ciudad. Juan Antonio Moreno invitó a los ceutíes a visitar la exposición y agradeció el apoyo a las autoridades que quisieron participar en el ‘desayuno a ciegas'.





