Las dos administraciones de nuestra ciudad, la autonómica y la Delegación del Gobierno, están dispuestos a declarar la guerra a los asentamientos ilegales en Ceuta. El mirar hacia otro lado, que ha sido la política durante muchos años, parece que ha tocado a su fin. Y para ello se han tomado varias decisiones. Por un lado, la Policía Local se va a encargar de depurar al máximo el padrón municipal para que se ponga punto y final a los pisos patera, a la vez que hay datos que permiten confirmar esa relación entre las construcciones ilegales y quienes se asientan de manera fraudulenta. Además, tanto la misma Policía Local como los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad serán quienes se encargarán de dar los partes sobre las construcciones no legales que comiencen para que por parte de la Consejería de Fomento se pueda actuar de manera clara y palpable. Confiemos en que los objetivos marcados den los resultados esperados.





