Categorías: Política

La Legión: vitalidad, memoria e ilusión a los noventa y un años

 

Mientras el común de los mortales de aquí, de allá, de todo los rincones del mundo, sienten una punzada en el alma ante la primera arruga que descubren en el espejo, los muchachos del Tercio demostraron que el peso de los años, nada menos que noventa y un tacos colgados del uniforme oliva, puede ser un aliciente para mostrar vitalidad, memoria e ilusión.
Saltos, gritos, carreras como felinos, durante un acto, el de ayer, que, además fue solemne y ameno, sencillo y esmerado, profundo y cercano, humilde y además con ese toque soberbio característico de la mano dura y tan necesario para triunfar y, sobre todo, para mantenerse en la élite noventa y un años, y contar con un horizonte con proyección que evidencian los buenos tiempos actuales.

Aún faltaban quince minutos para el mediodía cuando por megafonía se desplegó una voz que saludaba y daba la bienvenida a todos los  presentes, más de un millar, repartidos entre miembros del Tercio ‘Duque de Alba’ 2º de la Legión y demás militares encuadrados en otras unidades, autoridades, familiares, periodistas y curiosos. A continuación, la voz filtraba por el altoparlante una breve reseña histórica de la Legión, desde sus inicios, cuando el rey Alfonso XIII designó, en septiembre de 1920, como mando del Tercio de Extranjeros al teniente coronel de Infantería José Millán Astray, hasta nuestros días donde se hizo hincapié en “la participación en misiones de paz bajo los auspicios de Naciones Unidas, Otan y Osce”. El efímero paseo por el tiempo finalizó con un dato que impactó a los presentes: “La contribución de la Legión al servicio de la Patria ha tenido un alto precio ya que a lo largo de las décadas fallecieron cerca de diez mil legionarios y se sufrió 36.000 bajas”.
Fue el momento de que el cornel jefe del Tercio ‘Duque de Alba’, Alfonso García–Vaquero Pradal recibiera las novedades,  hecho que desató una retahila de acontecimientos que constituyeron el grueso del acto: homenaje a los guiones; entronización del Cristo de la Buena Muerte por los componentes de las escuadras de Gastadores; entrada de la bandera al Patio de Armas al son de los acordes del himno nacional; llegada del general de brigada Julio Herreo Isla, segundo jefe de la comandancia general de Ceuta y autoridad que presidió la parada militar y lectura del decreto fundacional de la Legión.
Llegados a este punto y superado el ecuador de la ceremonia, el acto se adentró en una dinámica más íntima y musical, como si, de alguna u otra manera, se hubiera despojado el corsé de obligaciones ineludibles. Ahora tocaba que el personal civil y militar acreedor de los reconocimientos, recibieran condecoraciones, recompensas y aplausos de esos que se incrustan para siempre en la memoria. ¿O tal vez olvidará el comisario del Cuerpo Nacional de Policía, Jaime de Castelvi Jarillo, el honor de recibir la cruz del mérito militar con distintivo blanco?; ¿y lo hará el sargento primero, José Piris Maroco, quien recibió una cruz de real y militar orden de San Hermenegildo?; ¿podrá ignorar alguna vez  la cruz de la constancia en el servicio en su categoría de bronce el cabo Enrique Antonio Barranquero Barragán?¿Acaso el brigada Manuel Calleja Pinilla, quién recibió la medalla de bronce de la orden del mérito deportivo del consejo internacional de deportes militares, no recordará dentro de lustros el honor que recibió ayer tras una trayectoria militar intachable y no sólo en las pistas de atletismo?
De repente, la feliz comitiva de premiados, desapareció como por arte de magia y con ella se fue también la bandera nacional, desplazada y ubicada ahora frente a la tribuna. Eran los instantes finales de los actos celebrados al aire libre –aguardaba un brindis y un ágape en el interior del salón contiguo–, una oportunidad para volver a comprobar que el Tercio está en buenas manos a tenor del discurso firme y brillante que pronunció el coronel jefe García–Vaquero Pradal, palabras profundas más allá de los actos que  las precedieron: el honor de los que dieron la vida por España;la ofrenda de la corona, a un toque de oración; la palabra dicha por el capellán, que elevó al cielo una oración; el regreso de guiones y banderines; o la divulgación de espíritus legionarios, todo antes de que el patio quedara despejado a un ritmo nonagenario que ya quisieran muchos jóvenes del siglo XXI.

Entradas recientes

Qué pena, qué pena

Qué pena, si pena en primer lugar por la pérdida de vidas humanas, más de…

09/08/2026

Defender a Ceuta, está por encima de las siglas

Ante la situación que está viviendo nuestra ciudad tras la entrada masiva de personas de…

08/08/2026

¡Rápido, rápido!: las mafias se forran sacando inmigrantes de Ceuta

¡Rápido, rápido! Las mafias se forran sacando inmigrantes que han llegado a Ceuta en la…

08/08/2026

Un inmigrante intenta la entrada en Ceuta desde Marruecos en parapente

Siguen los intentos de entrada de inmigrantes en parapente desde Marruecos a Ceuta. A pesar…

08/08/2026

La playa del Trampolín estrena diez baños y treinta duchas para atender a los inmigrantes

La playa del Trampolín cuenta ya con nuevas duchas y baños para hacer frente a…

08/08/2026

La Policía expulsa a Marruecos al detenido tras entrar en una casa y meterse en la cama de su dueña

La Policía Nacional ha procedido este sábado a la expulsión de un ciudadano marroquí que…

08/08/2026