Miles de personas asistieron ayer en Málaga al desembarco de la compañía de honores del tercio Duque de Alba II de la Legión, de Ceuta, y al traslado del Cristo de la Buena Muerte, popularmente conocido como Cristo de Mena, a su trono procesional.
En una jornada soleada, el Jueves Santo se inició con la llegada de las tropas al puerto, desde donde se dirigieron a pie hasta la iglesia de Santo Domingo para después trasladar la imagen del Cristo de la Buena Muerte hasta la casa hermandad.
Uno de los momentos más emotivos del acto se produjo cuando los legionarios entonaron la canción 'El novio de la muerte', que a menudo se confunde con el himno de la Legión, mientras una escuadra de gastadores alzaba a pulso el Crucificado. Fiel a la tradición, la Legión acompañó en desfile procesional a los titulares de la Cofradía de Mena, el Cristo de la Buena Muerte y Ánimas y Nuestra Señora de la Soledad, que fueron portados por un total de 502 hombres de trono. La imagen del Cristo de la Buena Muerte fue tallada por Francisco Palma Burgos en 1942 y restaurada en 2001, y sustituye a la anterior, que se perdió en 1931 y correspondía al imaginero Pedro de Mena.






