En uno de esos discursos de cabecera del delegado del Gobierno, concretamente, el pronunciado durante el patrón del Cuerpo Nacional de Policía, hizo un llamamiento a los medios de comunicación para que no abordaran con tanta virulencia los hechos delictivos que se producían en nuestra ciudad por distintos motivos, entre ellos, porque se transmitía una mala imagen de nuestra ciudad, se desmoralizaban los integrantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y además, también porque se producía alarma social.
Sin embargo, resulta que después de ese discurso los delitos se han continuado cometiendo, aunque algunos intenten minimizarlos y va llegando el momento en que hay más personas y colectivos que se suman igualmente a esa visión de inseguridad que se padece y observa en Ceuta.
Ayer fue la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos la que se lamentaba del alto nivel de inseguridad y de cómo se había vuelto a los peores años de la delincuencia vividos en Ceuta. Unos planteamientos que no se explican cuando resulta el gran número de agentes que existen en los distintos Cuerpos. Instan a los poderes públicos a que encuentren una solución tanto desde el punto de vista político, policial y judicial. Una de las quejas que expresaban se centraba también en que no contaban para nada con el movimiento vecinal.
Por otro lado, el otro día, el prestigioso abogado José María Campos, durante una exposición en las Jornadas que sobre la Economía de Ceuta que organiza el Instituto de Estudios Ceutíes decía que el orden público se estaba deteriorando de manera muy importante. El señor Campos, desde luego, es uno de los intelectuales más prestigiosos que existen en Ceuta y además con una visión muy clara de la realidad diaria de su tierra. Una persona que es un gran observador y la transmite a la perfección tanto con la palabra como con la pluma.
Por tanto, no son los medios los únicos que observan esa situación grave de inseguridad ciudadana, sino que toda una Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos o un intelectual de la capacidad de José María Campos también ven esa misma realidad. Algo está pasando, pero parece ser que quienes están encargados de ser los garantes de esa misma seguridad no ven la realidad o no se la dejan ver por abducción.





