Ceuta siempre asiste, a través de su máximo representante institucional, el presidente de la Ciudad Autónoma, a los actos conmemorativos del 12 de octubre.
Es una cita a la que Juan Vivas procura no faltar, sobre todo porque su imagen es también la de la ciudad que preside. Es el momento de hacer patria común, porque más allá de recepciones y efectistas desfiles militares, la participación en estos actos se entiende como la identificación del territorio, en este caso Ceuta, con el país al que se pertenece, y que tal y como lo describió ayer el mandatario ceutí, es el de la libertad, la democracia, la pluralidad y la solidaridad. Y todo aunado bajo la figura del Rey Felipe VI, al que definió como la mejor garantía para la unidad de España. Es también el día en el que Ceuta demuestra que es España y que es una parte indivisible del país en el que se inscribe. Una españolidad que es reivindicada de manera constante por sus habitantes y sus dirigentes como quizás en pocas partes de la península.
Por todo ello es importante estar el 12 de octubre en Madrid, un día que es mucho más para los ceutíes que el Día de la Hispanidad o que el aniversario de la llegada de Colón al Nuevo Mundo, recordado como una fecha memorable. El 12 de octubre también es la fecha que simboliza el día elegido por los españoles para demostrar su pertenencia a un país, y donde lamentablemente cuentan tanto las asistencias como las ausencias, sonoras y notorias como cada año. Fue además el día escogido para celebrar la efeméride en la que se recuerda como España se construyó como Estado al integrar a los reinos que la habitaban. Siglos después merece la pena, hoy más que nunca, rememorarlo.





