La exministra y actual portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Comisión de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, no supo dar ayer una respuesta concreta sobre la postura que tiene su partido en torno a qué se debe hacer con los inmigrantes.
Fue tal el lío de la exministra que dudó hasta de en el lugar en donde está construido el vallado. Su intervención, patética, demuestra cuál de oportunista está siendo la postura del PSOE en este ámbito. Lo demuestra con gravedad, porque sus valoraciones son efectuadas por quien ostentó un cargo de peso con el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero.
Un Gobierno que no soportó escenas de inmigrantes encaramados a la valla pero sí que tuvo a otros tiroteados por la espalda. Año 2005, por si Jiménez no se acuerda. Año 2005, con expulsiones de inmigrantes heridos y posteriormente expulsados al desierto, en donde perecieron. Por si Jiménez tampoco se acuerda. La memoria histórica no anida en el partido de la rosa. Ni ésta ni la reciente, porque a la cita convocada por el partido en el salón de actos del Ayuntamiento no acudieron ni una treintena de personas. Parece que se les olvidó.
A preguntas de los periodistas, la exministra no pudo concretar qué quiere su partido: cambiar la Ley de Extranjería y rechazar a inmigrantes que, se considere, no estén en suelo español, o admitirlos a todos. No supo siquiera dar una idea a qué hacer con las presiones que se sufren en los vallados fronterizos. Eso sí, dejó claro que “cuando una persona llega a territorio español debe ver respetados sus derechos”. ¡Bravo, señora, se lleva el 10 del examen! “No queremos ver esas terribles imágenes de los inmigrantes, a eso hay que darle una solución”, añadió. ¡Otro 10!, ni usted ni nadie quiere ver imágenes de personas sufriendo, ni encaramados como ahora a la valla ni muertos por la espalda después de sufrir batidas en los campamentos que, por si no lo recuerda, eran conocidos por su Gobierno. Ni queremos ver esas imágenes ni tampoco las de subsaharianos deportados al desierto, ¿se acuerda? Pregúnteselo a Fernández de la Vega. El PSOE “siempre ha defendido una inmigración legal y ordenada”. Sí, eso queda muy bien sobre el papel, al igual que la defensa de protocolos para los guardias civiles y demás. Quedaría bien si existiera una legitimación para hacerlo, pero el pasado dice lo contrario.
La Conferencia Política del PSOE tuvo, además de esta guinda sin fundamento, otra más para coronar una mañana que fue un auténtico despropósito. La propuesta de Antonio Pradas, secretario de Política Federal de la Ejecutivo de Pedro Sánchez, para que Ceuta se plantee asumir competencias como Sanidad o Educación que ni están recogidas en el Estatuto ya suponen rizar el rizo de la incongruencia.





