El Regimiento de Ingeneros número 7 y la Comunidad Romaní de Ceuta fueron ayer por la tarde los protagonistas del arriado de bandera nacional, frente al edficio de la Comandancia General de Ceuta.
La comunidad que representa, tal y como explicaron hace unos meses en su puesta en marcha, “la quinta cultura”, fue la encargada de colaborar en el acto en el que se homenajea a quienes dieron su vida por España.
Tres vecinos de Ceuta pertenecientes a la Comunidad Romaní participaron activamente. Miguel Jiménez, como presidente, y José Errile y Juan ‘El Coletas’, estos dos últimos encargados de depositar la corona de laurel en el monolito en honor a los caídos.
“Es una propuesta que hicimos a la comandancia, y nos ha reconocido”, explicó Miguel Jiménez, el presidente de la Comunidad Romaní. “Esto nos servirá para publicarlo en el Instituto de Cultura Gitano y hacer ver a España y al Mundo el reconocimiento que nos ha hecho la Comandancia General de Ceuta, que nos parece importante”, añadió. Un acto que se ha demorado, en el que “iban a participar en principio dos mujeres, para también hacer un guiño al Día contra la Violencia de Género, pero al final no han podido venir quienes iban a venir”, según aclaró Jiménez.
Como suele ser habitual en los arriados de bandera, uno de los mayores atractivos se encontró al final del acto, cuando la Banda de Música de la COMGE permaneció frente al edificio del Cuartel General interpretando varias piezas, y varios militares repartían banderas de España entre el público. Esta vez, quizá por el cambio de hora respecto a lo que suele ser habitual, hubo alguna persona menos que en otras ocasiones, pero quienes asistieron lo hicieron con el mismo entusiasmo de siempre, o más.






