El teniente coronel de la ULOG-23, Víctor Manuel Hontoria, presidió el acto que conmemora el 84 aniversario de la concesión de la Medalla Naval Militar a una compañía que tiene ya quinientos años de historia, y cuya labor ha sido pocas veces reconocida.
“De la logística se habla sólo cuando falla”, recordaba el coronel Hontoria.
En su alocución ante los miembros de la Compañía del Mar, uno de los cuerpos más antiguos del Ejército y con carácter más marcado, el coronel aseguró que, en este caso, “no hace falta hablar de héroes”, a pesar de la medalla. Recordó para ello los dos desembarcos más importantes de la historia militar anteriores al de Alhucemas, que en 1925 supuso un gran avance y que no hubiera tenido éxito sin la labor de la Compañía del Mar.
Habló de Gallipoli, el desembarco que las tropas aliadas intentaron en Turquía en 1915 durante la Primera Guerra Mundial y que, tras varios meses, terminó en un verdadero fracaso al no poder ocuparse ni siquiera de los muertos. Habló del desastre de Annual, en 1921, que supuso un gran fallo de estrategia. Y habló de Alhucemas, el desembarco en el que la Compañía del Mar participó. “Imaginaos a los soldados por el agua, yendo a reponer víveres bajo el fuego enemigo, corriendo. ¿Hace falta algún acto de heroísmo? Con el sacrificio que supone tomar esos riesgos es más que suficiente. Desembarcaron 13.000 soldados en una primera fase, yen pocos días llegaron a 18.000; vosotros sabéis qué significa proveer a 1.000 personas, pues pensad en 18 veces ese número, y pensad que la tecnología de ahora no es la que era antes”, explicó el coronel de la ULOG-23.
En la parada militar en el patio de armas del acuartelamiento ‘Otero’ participó la banda unificada de ULOG 23, RAMIX 30 y RING 7, junto con varios soldados de la Unidad de Logística, con algunos guiones y banderines del regimiento, incluidos los de la Compañía del Mar. La formación estuvo bajo el mando del capitán Marcos Antonio Piris Zamora, al frente de una escuadra de gastadores, la compañía del mar y otras unidades de la ULOG.
En el acto hubo también un homenaje a los caídos de todos los tiempos que dieron su vida por España, así como un desfile en el que participó la formación que se presentó puntualmente en el Patio de Armas.
El desembarco de Alhucemas fue una operación militar fruto del entendimientro entre franceses y españoles para parar a Abd-El-Krim, que había atacado posiciones del protectorado francés, lo que llevó a estos a unirse a los españoles. Precisamente, durante la planificación española se investigaron los errores cometidos durante el desembarco de Gallipoli, de modo que la primera operación de este tipo en la que participaba el Ejército Español pudiera saldarse con éxito, como así fue. Desde el 8 de septiembre de ese año y hasta el 23 del mismo mes continuaron las luchas en la orilla, hasta que se pudo dar la orden de avance.






