Cumpliendo con la promesa a la que habían llegado con la Dirección General de Infraestructuras del Ministerio de Defensa, en la última reunión que mantuvieron hace un par de semanas en Madrid, antes del comienzo de este macropuente del mes de diciembre, el equipo de gobierno y más concretamente la Consejeria de Fomento ha enviado al departamento ministerial el texto del protocolo que debe regir los acuerdos que se han alcanzado a lo largo de este año de negociaciones entre las dos instituciones.
Según fuentes de la Consejería consultadas por esta redacción, en la misma Dirección General les han indicado que el estudio jurídico y técnico sobre este protocolo no les deba llevar muchas semanas, porque en realidad es la plasmación en el papel de la multitud de reuniones que se han producido a lo largo de los últimos doce meses.
Protocolo
Un protocolo que como ya dimos a conocer tiene tres partes bien diferenciadas y cuyo primer paso sería, por supuesto, la firma de un convenio para la rectificación de distintos acuartelamientos militares como son el Fuentes Pila y el Fiscer, de los cuales la Ciudad Autónoma tendría unos quince mil metros cuadrados y por otro lado en pago por las plusvalía que se generaría con la rectificación se contaría con la cesión totalmente gratuita del acuartelamiento de la Avenida Nuestra Señora de Otero.
El segundo de los acuerdos que se alcanzan es la cesión de parte de las instalaciones del Hospital Militar tanto para la ocupación de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Granada que, actualmente, está instalada en el campus universitario, así como otros pabellones para su entrega a distintas asociaciones, con lo cual contaría con una ocupación sociosanitaria.
Y la tercera pata de este protocolo es otro convenio que se regularía con posterioridad para negociar la cesión de distintos terrenos que no son útiles para Defensa y que se encuentran en barriadas como Príncipe Alfonso y San Amaro.
Los dos últimos apartados si tardarían un tiempo más porque ahora mismo la prioridad significa dar salida al acuerdo para la recuperación de los acuartelamientos militares y otras parcelas como la antigua Fábrica de Harinas que está también en Otero.
De todas maneras, todos estos convenios que se desjagarán del protocolo deberán contar con el visto bueno del Ministerio de Fomento, como garante de las grandes cuestiones urbanísticas de nuestra ciudad.






