A una polémica absurda estamos asistiendo en estos días. Y todo creado por el comité de empresa de Trace cuando viene a decir que se está produciendo competencia desleal por parte de Obimace, cuando como muy bien reconoce el consejero de Medio Ambiente, Equipamiento Urbano y Barriadas, Gregorio García Castañeda, ni Obimace factura sus trabajos de baldeo a nadie, ni tampoco por parte de la Ciudad Autónoma se le detrae ni un solo euro a la empresa y por ende ninguno de los trabajadores recibe en sus sueldos ni un céntimo menos. Aquí alguien debería explicar las razones que le han llevado a la creación de esta polémica estéril, que alguien ofrezca argumentos lógicos y válidos que expliquen por qué la Ciudad Autónoma, que no olvidemos es quien detenta la competencia en materia de limpieza urbana, no puede decidir reforzar sus servicios. Trace cumple con sus obligaciones marcadas por el pliego de condiciones y por las mejoras que ofertó y que se incluyeron en su contrato. No olvidemos que nos encontramos ante un servicio básico para los ciudadanos y que además no es nada barato. Porque aquí nadie está sufriendo un perjuicio en sus intereses económicos, ya que Trace está cobrando lo que se marca en el contrato que le une con la Ciudad. Tema distinto puede ser que se produzcan los retrasos que habitualmente se dan en determinados contratos considerados de los altos, pero esas son cuestiones distintas. Lo que si se preguntan muchos son las razones que han llevado al comité de empresa de Trace a iniciar esta polémica que no deja de ser estúpida.





