La Consejería de Asuntos Sociales exigirá a las familias un compromiso “por escrito” de que sus hijos van a hacer uso de los comedores escolares también durante los meses de verano.
De esta manera, la administración quiere asegurarse de que los niños utilizarán ese servicio, que la Ciudad Autónoma quiere poner a disposición de las familias también fuera del horario lectivo durante los meses de julio y agosto, pero con algunos matices. Según ha explicado la consejera de Asuntos Sociales, Rabea Mohamed, a su paso por los micrófonos del programa La Voz del Faro de COPE Ceuta, de lo que se trata es de evitar, que como en el verano de 2014, se haga una previsión para que unos 800 niños acudan a diario a almorzar en los comedores de los colegios y luego esa cifra sea la mitad. “Por eso este año, a través de los equipos de trabajadores sociales que están en los centros y que son los que mejor conocen la situación indivual de cada familia, se les pedirá a los padres un compromiso”, subraya la consejera. “Se va a hacer con tiempo, con ese compromiso de los padres para que nos digan si quieren que sus hijos vayan al comedor también en verano y una vez que dispongamos de esa relación de alumnos, si vemos que por capacidad es posible atender a alumnos de otros centros que no dispongan del servicio, pues lo haremos”.
“Los comedores escolares también van a permanecer abiertos el próximo verano, pero hay que dimensionar bien el servicio”, añade para recordar que el coste del servicio por alumno y día es de 3,65 euros. “El impedimento no va a ser la cuestión económica, porque nos esforzaremos todo lo que podamos ya que es un tema prioritario para el Gobierno”, matiza. “Que los comedores escolares seguirán abiertos en verano es algo que tenemos todos claros, las administraciones y los equipos directivos. Y como el verano pasado será un servicio que irá acompañado de otro tipo de actividades de ocio y deportivas, o de refuerzo educativo”. Rabea Mohamed ha querido resaltar el papel de colaboración de los directores, “porque sin ellos toda esta iniciativa no habría sido posible”.
La consejera confía en que antes de que termine el mes de febrero se haya diseñado ya un programa de trabajo para los meses de verano, “que ya solo quedaría hablarlo y concretarlo con la otra administración”.





