El Gobierno de la Ciudad no tiene intención de empadronar a un grupo de unos veinte menores que están sin escolarizar, y que son atendidos, en el plano educativo, por la asociación Digmun. Así lo ha explicado hoy el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, quien ha asegurado que se trata tan solo de una “cuestión legal” en la que no entra en juego “la voluntad política”.
Así lo ha dicho a su paso por el centro de mayores de Villajovita, donde como es tradicional donde se ha vacunado contra la gripe. Vivas ha subrayado que “no hay” intencionalidad política en esta decisión y que la administración tiene la “obligación” de que se cumpla con la legislación a la hora de realizar los empadronamientos. “Según los servicios municipales, estas personas no cumplen con los requisitos y por tanto no pueden empadronarse”, ha reflexionado Vivas,para el que el empadronamiento “como en muchos otros ámbitos” el criterio que debe imperar tiene que ser “el jurídico” y que una decisión de ese calibre no debe quedar al “albur” del político. “No es voluntad política lo que está en juego, sino la aplicación de un criterio técnico y en este sentido, el Gobierno de la Ciudad es el que va a respaldar sin ninguna duda”. Recordó que en Ceuta, donde se realizan inspecciones frecuentes en el padrón municipal y hay un control férreo en este ámbito, ésta es una cuestión “especialmente sensible y seria”. En este sentido, aludió a la incidencia que tiene en Ceuta la realidad “transfronteriza”, “y por eso”, apuntó, “si no se fuera riguroso en el tema ddel empadronamiento y si no se exigiera el cumplimiento de requisitos legales podríamos tener a todos los transfronterizos empadronados y esto sería un problema muy grave para nuestra ciudad”.






