La capilla de Nuestra Señora del Carmen vuelve a abrir sus puertas al culto para la celebración de su primera Eucaristía Dominical tras casi dos meses en los que no se ha oficiado ningún tipo de acto religioso. Los fieles encargados del mantenimiento y guarda de la capilla de Nuestra Señora del Carmen, que tras la fuerte tromba de agua caída el 19 de febrero han trabajado sin parar para acondicionar nuevamente el emblemático edificio ubicado en la barriada de la Almadraba, terminaron esta semana de limpiar sus dependencias y adecentarlas para reanudar su actividad.
Varias han sido las medidas tomadas en los últimos días por la Ciudad, concretamente tras el paso por allí de varios trabajadores de Obimace, para que en caso de una situación similar la parroquia no se vea inundada y dañada nuevamente.





