Día del Carmen y día de procesiones. Ceuta honró a la Patrona de los marineros, a la Virgen del Carmen, con todo el fervor que sabe demostrar cada 16 de julio.
Y esta vez con mucha más entrega si cabe en la capilla de la Almadraba al cumplirse 75 años de la primera salida. El levante no pudo con la tradición y todos los que hacen posible que la Virgen se encuentre con sus fieles hicieron lo que estaba en sus manos para que todo saliera como se esperaba: misa, procesión y la bendición del mar. Las tradiciones deben cuidarse y mantenerse como es debido, el pueblo tiene que trabajar para mantener vivo un acto que debe ser retomado por las generaciones venideras. Son muchos los que han trabajado tiempo atrás para que el Carmen sea un día especial en esta Ceuta marinera, con tradición de pescadores, que se encomienda a la Patrona en todo momento. Ceuta, su mar, ése que tantas vidas ha atrapado y que tantas tragedias sigue ocultando con el fenómeno de la inmigración. ¿Por qué no hay sitio para todos, Virgen del Carmen?, se preguntaba ayer el párroco José Manuel González. Siempre habrá luz porque siempre habrá un pueblo entregado a la Virgen del mar para que consiga cobijar bajo su manto a esos hombres, mujeres y niños que huyen de sus países así como a las familias de pescadores, cada vez menos, que siguen viviendo de estos trabajos. Los gobernantes deben atender y mimar estas tradiciones evitando que se pierdan. Es su obligación. Lo es porque forma parte de nuestra intrahistoria.





