Las obras de remodelación que se vienen realizando en la antigua estación de trenes, donde en la actualidad se ubica la barriada Ferrocarril han dejado sin acerado a una gran parte de la vecindad, que debe caminar por la calzada pegada a la valla que separa las obras del resto de la barriada. Para la presidenta de la Asociación de Vecinos de la barriada Ferrocarril, Sonia Cubero, la instalación de un vallado provisional junto a la obra, que habilite una zona peatonal separándola de la calzada, se convierte en algo urgente durante las veinticuatro horas, pero sobre todo a partir de que finaliza la luz solar, que en estas fechas ocurre antes de la siete de la tarde, hora en que ya sólo se puede ver a través de los alumbrados.
Cubero confía en que el vallado de separación se instalará cuanto antes porque los peatones corren el riesgo de atropello por parte de algún vehículo. También afirma que “si en algún momento se produjera un accidente debido a esta deficiencia, vendrán las lamentaciones por parte de los vecinos y es lo que espero evitar”.
En la actualidad, por parte de la Ciudad se están llevando a cabo las obras de remodelación del edificio de la antigua estación de ferrocarril, además de la locomotora que desde la inauguración de la barriada quedó instalada para que la admiren todos los ciudadanos.






