Los servicios públicos en los que se notan más las carencias de forma cotidiana son Sanidad y Educación, pero hay otros igual de fundamentales que en Ceuta sufren déficits inaceptables que, pese a la ristra de compromisos acumulados legislatura tras legislatura y año tras año, no se cubren. Uno de ellos la Justicia. De forma inaceptable, la Audiencia Provincial volvió a padecer ayer las disfunciones de un sistema que adolece de carencias que no pueden prolongarse más tiempo, pero que perduran a pesar del sainete que cada dos por tres protagoniza una administración inasequible al sonrojo.
El plan ‘Por un futuro más estable y seguro’ aprobado por el Pleno, que debe ser la referencia de lo que quiere y necesita Ceuta al menos hasta que el Estado dé a luz el suyo, reclama “sacar del cajón proyectos de inversión pública en infraestructuras y servicios que llevan tiempo aparcados, en algunos casos décadas”; “poner en marcha otros nuevos” y “atender las necesidades de más medios y recursos en las áreas de Defensa, Seguridad, Justicia, Educación y Sanidad, entre otras”.
En el campo de la Justicia todo parecen ser prórrogas y oídos sordos. El proyecto de rehabilitación del antiguo Banco de España suma meses y años de anuncios que jamás se cumplen mientras los Juzgados y la Audiencia Provincial hacen frente a diario a una falta de recursos humanos y materiales que complica su funcionamiento ordinario con un mínimo de normalidad, algo inconcebible e inaceptable que ya ha merecido reproches de las más altas instancias judiciales del país y que amenaza con generar consecuencias legales en forma de anulaciones de vistas, entre otras, que serían motivo de vergüenza.







No es más limpio quién más limpia, sino quién menos ensucia. No es más justa la sociedad que destina más recursos a la justicia, sino la que más justa es.