El UA Ceutí disputa hoy el último partido de la temporada.
Con la salvación ya en el bolsillo, el conjunto unionista recibe en el pabellón ‘La Libertad’ (el ‘Díaz-Flor’ está ocupado con la celebración del Campeonato de Ceuta de Gimnasia Rítmica) al Caravaca Cruz.
Ningún equipo se juega nada después de que los unionistas obtuvieran el pasado fin de semana la permanencia matemática. Con los murcianos ocurre lo mismo, y llegan a nuestra ciudad sin presión y lejos del peligro.
Sin embargo, esto no significa que no vaya a ser un partido especial ya que, de hecho, será a buen seguro el más especial de los últimos años, ya que Juanma López se sienta en el banquillo para dar concluida su trayectoria en el fútbol-sala.
Nada más y nada menos que 24 años como técnico y 40 en total en el mundo del deporte, y qué mejor sitio para decir adiós que la que es sin lugar a dudas su casa deportiva, ‘La Libertad’.
El técnico, en las que son sus últimas declaraciones antes de un partido de liga, señalaba que “es un partido para pasarlo bien”, y adelantaba por tanto que “todos los jugadores tendrán minutos para poder disfrutar sobre el terreno de juego”.
Juanma espera que la de mañana sea “una buena despedida” y que “vayan muchos aficionados” para arroparlo así en su adiós al fútbol-sala.
De todos modos, y dando una vuelta de tuerca al echar un vistazo a la clasificación, el UA Ceutí, situado en el 11º puesto, tiene dos puntos menos que el Caravaca (con el que empató en la primera vuelta, 3-3), que es 9º, por lo que el conjunto unionista tiene la oportunidad de terminar la liga entre los diez mejores.
Eso sí, hay que recordar que a los murcianos aún les quedará un partido más por jugar, ante el UMA Antequera, un equipo que en estos momentos se está jugando meterse en el play-off, por lo que es viable un tropiezo del conjunto de Caravaca.
De todos modos hay que insistir en que hoy lo más importante es que el entrenador de fútbol-sala en Ceuta que más logros ha conseguido, Juanma López, dice adiós a los banquillos, en su casa y ante una afición que debería de despedir al veterano entrenador como se merece.






