Estimado Iván, profesores, familias y alumnos:
Hoy me toca tomar la palabra en nombre de un grupo de personas que, desde una perspectiva muy especial, ha seguido de cerca tu labor: las madres de los alumnos de este colegio.
Dicen que para educar a un niño hace falta una tribu entera.
Como madres, cuando dejamos a nuestros hijos en la puerta de la escuela cada mañana, no solo estamos entregando su educación académica; estamos confiando lo más preciado de nuestras vidas a las manos de este centro.
Y durante todo el tiempo que has estado al frente, Iván, hemos tenido la absoluta tranquilidad de saber que ese barco estaba guiado por el mejor capitán.
Hoy sentimos una mezcla de emociones. Nos da tristeza saber que dejas la dirección, porque nos habíamos acostumbrado a tu seguridad, a tu sonrisa por las mañanas y a esa increíble capacidad que tienes para resolver cualquier problema, por grande que pareciera, con una calma que a nosotras nos devolvía la paz.
Presidenta del AMPA del Colegio Santa Amelia






