Las colas en la frontera, las obras en la N352 y el abandono marcan otro día más en el Tarajal y su entorno

Las patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil intentaban controlar ayer la carretera de la frontera para evitar la generación de unas colas que terminaba, no obstante, por convertir este punto en un infierno. Lo hacían regulando el tráfico o a base de multas. Esto no impidió que las largas colas llegaran hasta Juan XXIII.

 

La explanada se utilizó para intentar retener a algunos de los vehículos, mientras porteadores en coches o andando sacaban la mercancía que no había podido salir por el filtro de ‘Tarajal II’.

Y entre medias del caos, los jóvenes ceutíes que quieren trabajar sacando mercancía protestaban ante las cámaras de FAROTV porque no les dejan. Solo actúan en el lugar los de Marruecos, cerrándose la única vía que existía para que pudieran ganar dinero.

Así lo denunciaron varios de los afectados que no entienden por qué ellos no pueden ganarse la vida. Por ‘Tarajal II’ no les dejan sacar los bultos al ser de Ceuta y si lo intentan por la frontera, se les echa para atrás o, de conseguir pasar a Marruecos, las autoridades del vecino país les retiran la mercancía. Mientras, siguen las obras en el entorno de la carretera nacional.

Se han vallado algunas zonas y quitado montículos de otras. Además, algo sorprendente, se está tapando con tierra los árboles cercanos.

Y de esas imágenes a otras: las de la inseguridad a la que se enfrentan los peatones, ahora sin protección mientras caminan por la carretera, o las de los semáforos completamente destrozados que convierten el lugar en una zona más abandonada si cabe. A un lado y a otro de la frontera siguen produciéndose las retenciones ya tenidas como algo normal cuando no lo son.

Y de esas imágenes a otras: las de la inseguridad a la que se enfrentan los peatones, ahora sin protección mientras caminan por la carretera, o las de los semáforos completamente destrozados que convierten el lugar en una zona más abandonada si cabe. A un lado y a otro de la frontera siguen produciéndose las retenciones ya tenidas como algo normal cuando no lo son.