Los socialistas no quieren oior hablar de los rechazos en frontera ni de ‘devoluciones en caliente’.
Asi lo explicó ayer la portavoz socialista en la Comisión de Exteriores y ex ministra Trinidad Jiménez, que participó en el debate sobre ciudades fronterizas. Antes, con los periodistas, la diputada socialista defendió una inmigración “legal y ordenada” y que los agentes de los Cuerpos de Seguridad que trabajan a pie de valla tengan un protocolo que les guíe y les de seguridad a la hora de realizar su labor. “No se puede evitar que la gente entre o salga por una frontera, pero hay que procurar que se haga de manera ordenada”, explicó para luego afirmar que a su partido “no le ha gustada nada” que el gobierno incluya la devolución de inmigrantes “en caliente” en la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana. “No es ni la forma adecuada ni el fondo, porque la ‘devolución en caliente’ como figura jurídica no existe en nuestro ordenamiento y tampoco en los convenios internacionales que España tiene suscritos. Dudamos hasta de que sea constitucional”. añadió la ex ministra de Exteriores, para la que lo idóneo sería que el Gobierno “siguiera buscando” la mejor fórmula para que Policía Nacional y Guardia Civil supieran cómo actuar en casos como los de los inmigrantes que permanecen durante horas en la valla de Melilla “preservando la defensa de los derechos fundamentales de las personas que quieren entrar en nuestro país”, pero también la frontera. Algo parecido a la cuadratura del círculo.
Lo que a Jiménez le parece peor es que sean los propios guardias los que, según dice, tengan que decidir. “El Gobierno español no puede delegar esa responsabilidad en una situación tan complicada y que genera muchas tensiones. Tienen que tener un protocolo, unabase jurídica para actuar, pero la Ley de Seguridad no es el instrumento adecuado, ya que los asuntos de extranjería vinene recogidos en una ley orgánica muy específica”.
Para Trinidad Jiménez el Gobierno de Rajoy se ha equivocado “en la forma y en el fondo”. “No decimos que se abran las fronteras, hemos sido gobierno y hemos vivido también momentos de tensión, pero el control fronterizo tiene que adecuarse a lo que marca la ley española y también las leyes internacionales. La devolución como se está haciendo no se puede, habrá que buscar otra manera de frenar el flujo mifratorio, pero no así”.






