Este 4 de marzo de 2026, Isabel Durán Pérez, “Beli”, ha cumplido 90 años. Nació en Ceuta, en 1936: una ciudad y una fecha que han marcado su vida y también la de sus hijos y nietos. Es una ceutí de raza, defensora de todo lo bueno y bonito de la ciudad, y crítica con aquello que ella considera negativo y la desfavorece. Beli Durán es, como se suele decir, “de Ceuta de toda la vida”: sus padres y abuelo nacieron igualmente aquí. Y digo abuelo en singular, porque este se casó con una gaditana de San Fernando que llegó a Ceuta para quedarse hasta el final de sus días. Un largo historial familiar del que ella se enorgullece, y nosotros con ella.
Con nuestra felicitación de cumpleaños, te muestro el mejor de los regalos que te puedo ofrecer en este aniversario tan especial: el orgullo que he sentido a lo largo de mi vida de tener una madre como tú, de haber compartido todo el tiempo contigo a pesar de volar del nido familiar desde muy joven, y siempre apoyada por ti. Al término de mis estudios superiores, me impulsaste a levantar el vuelo, a buscar mi futuro, a ser independiente, a “tener un sueldo propio”, como solías decir. Siempre he presumido de haber tenido una madre tan joven como lo has sido para nosotros y de haber mantenido esa juventud hasta llegar al día de hoy.
Te has ido adaptando a los nuevos tiempos y circunstancias a medida que crecíamos y que madurábamos. Tu buen carácter, tu inteligencia… Presumo ante mis amigas de tu gracia, de tu desparpajo, de tus ocurrencias, de tu desenvoltura. Nos gustaban las palabras que solías usar a veces en tu habla tan particular: una herencia que los hermanos íbamos adoptando con buen humor. Has escrito bonitas poesías para unos y otros. Recuerdo también tus dibujos de pajaritos de colores en tus cartas y en los sobres de regalo. Tus bonitas palabras a los nietos, que nos emocionaban.
En tu niñez, tu inteligencia te condujo a estudiar el bachillerato, que inciaste en el curso 1948/49 por méritos propios en aquel Instituto Hispano-Marroquí de Ceuta, situado en la calle Cervantes. Más tarde, continuaste en el recién construido Instituto de Enseñanza Media en las puertas del Campo. Y ya siendo abuela, te matriculaste en el Conservatorio para aprender música y piano: tus compañeros eran niños y niñas adolescentes, y se admiraban de tenerte a su lado. Siempre fuiste un ejemplo para todos. Fuiste una niña despierta e inteligente con excelentes calificaciones. Tan lectora, tan sabia, tan cariñosa, tan graciosa, tan amante de tus hijos, tan enamorada de Joaquín, nuestro padre, tan cuidadora de unos y otros, tan generosa. Así podría seguir hasta agotar la lista de adjetivos del diccionario.
Me hablabas de algunos de tus profesores, de la Sta. Valderrama, que impartía lengua y literatura con aquel carácter suyo, del Padre Chico…., que luego fueron profesores míos, de lo que me sentía orgullosa, y sentía el temor de no lograr ser tan lista como tú.
Con el tiempo llegaron los nietos, que pasaron al primer plano de tus cuidados y cariño, aunque tu capacidad de entrega continuó alcanzando a los hijos en ese enorme corazón que siempre has tenido. Ahora los biznietos te mantienen pegada al WhatsApp a la espera prudente de que sus padres, tus nietos, te envíen fotos y videos de estos niños que ahora empiezan a vivir. ¡Que la Fortuna te prolongue la vida para que logres verlos crecer en la adoración que hijos y nietos te profesamos!
¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MAMÁ!







Dices que agotas los adjetivos para definir como es Beli, no llegas a agotarlos de ninguna forma, es mucho más. Felicidades para ella y para la hija que tanto la quiere.
Mi felicitación a Beli, esa persona tan especial por su cariño y su bondad. Te quiero. Un beso grande