El condenado, de 22 años, cuenta con antecedentes penales y siempre que era detenido mostraba otra identidad
La magistrada juez titular del Penal número 1 de Ceuta dictó ayer sentencia firme condenatoria contra A.A.N., un joven ciudadano de Ceuta con antecedentes penales que regresará a prisión toda vez que mostró ayer conformidad con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal en base a un delito de robo con violencia e intimidación con uso de instrumento peligroso, tipificado en los artículos 237 y 242, párrafo 1º y 3º del Código Penal Español, y a un delito de lesiones, recogido en los artículos 147 y 148 del citado CP.
De tal modo, por el primero de los delitos citados, el hombre fue condenado a cuatro años y tres meses de prisión, pena superior a lo habitual porque concurría en el agravante de reincidencia, mientras que por el delito de lesiones pasará dos años más en prisión, lo que supone que el tiempo que A.A.N. deba pasar entre rejas sea de un total de seis años y tres meses.
Asimismo, el hombre fue condenado a pagar, en concepto de indemnización, 1.800 euros en favor de un hombre al que agredió, causándole graves heridas, y 460 euros para el mismo tras robarle la riñonera y por ende los objetos que había en el interior.
Los hechos por los que el hombre fue condenado, un joven de 22 años que no obstante cuenta con un grueso historial delictivo, se remontan a primero de enero del presente año cuando atacó a plena luz del día (eran las 17:00 horas) a un hombre por la espalda que caminaba por la zona de Fuente Caballo.
En ese momento, el agresor le amenazó con que le iba a clavar la navaja que portaba en la mano derecha, algo que sucedió y hasta en tres ocasiones ya que A.A.N. propinó tres cortes al hombre, uno en la espalda y dos en el brazo. A continuación, se dio a la fuga no sin antes haberle robado a la víctima la citada riñonera en cuyo interior había dos móviles y una cartera con 200 euros.
Por último, cabe destacar que el condenado es un viejo conocido de la Justicia de nuestro país, detenido y condenado en otras ocasiones, siempre bajo una identidad distinta, por lo que la prueba dactilar ha resultado clave en los últimos casos para esclarecer que se trataba de la misma persona, A.A.N., quien ahora pasará en prisión seis años y tres meses.





