Entre otras cosas, el encuentro ha servido también para poner fecha de entrada en funcionamiento de infraestructuras tan relevantes por su función e implicaciones como la planta de secado térmico de fangos, que operará en un año; y el quinto módulo de la desaladora, que estará produciendo en septiembre.
Las obras de ejecución de la planta que tratará los lodos o fangos que genera la Estación Depuradora de Residuales (EDAR) ya están en marcha y la ministra ha trasladado al presidente que puede empezar a funcionar en junio del año que viene. Este elemento culmina la propia depuradora, que como ha recordado Vivas significa cumplir con lo marcado por la Unión Europea en materia medioambiental; y conlleva un ahorro importante, puesto que una vez tratados, el volumen de los fangos quedará tan menguado que ni siquiera será necesario trasladarlos a la península. “Gracias a la disposición del Ministerio y de la ministra, se ha conseguido una rápida adjudicación y en junio estará resuelto”, ha precisado el presidente, quien también ha recordado que la planta de tratamiento de lodos prácticamente se autosuministra la energía que necesita para funcionar.
En cuanto al quinto módulo de la desalinizadora, una actuación impulsada por el Gobierno de España esta legislatura, echará a andar en fase de pruebas de forma inmediata para estar plenamente operativo en septiembre de este mismo año, según el chequeo que de esta obra han hecho presidente y ministra. Esos son los plazos barajados de un proyecto de trascendencia para una ciudad que “en épocas no muy lejanas” debía recurrir al transporte marítimo de agua para abastecerse. Lo ha recordado Vivas para poner de relieve el vuelco logrado: con el quinto módulo, Ceuta incrementará en un 40 % su capacidad de producción de agua, que es lo mismo que decir que su población tendrá cubiertas las necesidades de líquido elemento en épocas de sequía y, además, de forma “holgada”. De hecho, la desaladora tendrá capacidad para producir un 50 % más de agua que la demandada en la actualidad, una demanda, por cierto, que se ha reducido notablemente a la par que se ha ido renovando la red de abastecimiento y, por ende, reduciendo las pérdidas que acarreaba el mal estado de los viejos tubos.
Vivas ha invitado a la ministra García Tejerina a visitar Ceuta en septiembre, cuando la desaladora ya ampliada con ese quinto módulo arranque, para “beber el primer vaso de agua” que produzca, que será “mejor”, ha agregado el presidente en referencia a que ese módulo lleva incorporadas innovaciones tecnológicas que permitirán la remineralización del líquido antes de su distribución, es decir, la recuperación de elementos que pierde durante el proceso de desalación. Otra tecnología innovadora, ha añadido el jefe del Gobierno de Ceuta, permitirá ahorrar energía y, de esa forma, abaratar el coste de la producción del metro cúbico de agua.
Vivas también ha salido satisfecho de su reunión con la ministra por el compromiso de esta de poner al día la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) incorporando un nuevo colector entre esta y la desaladora, una “asignatura pendiente desde hacía años”.
Lo ha afirmado el presidente, quien ha completado que cuando esas instalaciones estén en las condiciones debidas, el Ministerio las cederá a la Ciudad y esta asumirá su gestión.
Debe hacerse la declaración medioambiental
Analizado con el Ministerio la posibilidad del cable submarino de fibra óptica
Juan Vivas ha aprovechado la reunión con Isabel García Tejerina para explicarle la intención del Gobierno de evaluar, en el ámbito del FEDER y ligado al Eje concentración temática, la conexión mediante cable submarino de fibra óptica entre Ceuta y la península. La ministra pondrá en contacto al Gobierno con la Dirección General de Evaluación Medioambiental, que informará de la hoja de ruta a seguir hasta el tendido del cable de fibra óptica. “La inversión iría con cargo al FEDER pero el Ministerio de Medio Ambiente tiene un papel importante, el referido a la evaluación del impacto, y queremos, desde primera hora, resolver esta cuestión”, ha desarrollado el presidente. Este asunto no es menor, pues el Gobierno, en proceso de exploración de las posibilidades de disponer de una infraestructura propia de fibra óptica conectada con la península, lo que pretende es favorecer la localización de empresas relacionadas con las comunicaciones y las nuevas tecnologías y aprovechar la tecnología informática para mejorar los servicios públicos y las comunicaciones de los ciudadanos, un peldaño más en la atención a las necesidades de los ceutíes en cuanto a servicios se refiere. “Estamos resolviendo el problema del abastecimiento, la depuración, el saneamiento, la energía eléctrica [con el proyecto de conexión de Ceuta con la red nacional por cable submarino] y ahora nos queda Internet y las nuevas tecnologías”, ha expuesto Vivas.






