Categorías: ColaboracionesOpinión

Una invitación para interpretar y valorar los mensajes políticos

Con la expresión coloquial –“ni más o menos”- que utilizamos para referirnos con “exactitud” a una idea o a un dato, Fernando Savater explica la necesidad y a la obligación de interpretar y de valorar las palabras y las decisiones de los políticos y cómo es imprescindible que apliquemos principios, criterios y pautas racionales, y, sobre todo, que evitemos los prejuicios ideológicos impulsados por reacciones emocionales hondamente arraigadas. El problema aumenta cuando los medios de comunicación están “descaradamente” apoyados y orientados por una determinada opción y cuando “prioritariamente” tratan de acreditar o desacreditar alguna corriente ideológica.

A los lectores nos advierte la necesidad de cotejar más de un periódico y comparar sus explicaciones con el fin de identificar los juicios más convincentes sobre la solución de los problemas importantes de la actualidad. Las dificultades aumentan cuando los debates de los políticos o de los críticos se conciben como batallas en las que los contendientes se expresan con agresividad guerrera cuyo objetivo principal es desacreditar y destruir al adversario.

Fernando Savater analiza el lenguaje y las propuestas políticas que, autodenominadas progresistas, carecen de contenidos y de expresiones realmente democráticas. Denuncia las falsedades, amenazas o propuestas de los gobernantes que “sacan a los monstruos feroces que atacan las murallas de la democracia para motivar a los electores más ingenuos”, y solicita que los políticos sean reflexivos, razonables y respetuosos entre ellos y con los demás ciudadanos. A nosotros, los lectores, nos pide que tratemos de interpretar y valorar los contenidos de sus propuestas y hasta de sus formas de agresivas de exponerlas.

"Savater insiste en la necesidad de interpretar y valorar críticamente el lenguaje político, evitando prejuicios ideológicos y manipulaciones"

Los “problemas humanos” y el “bienestar público” sólo se pueden solucionar mediante la comunicación y la colaboración a través del diálogo. Tengamos en cuenta que las complejas cuestiones políticas, jurídicas y morales buscan la felicidad humana individual y social.

Entradas recientes

Ahora, tras días de desprecios, toca escuchar a Ceuta

El Gobierno de la Nación debe estar muy preocupado por Ceuta. Mucho. Ha llegado tarde…

26/08/2026

Me duele Ceuta invadida

Aunque en julio de 2025 anuncié que dejaba de escribir sobre Ceuta, tras haber venido…

26/08/2026

Cuando la inmigración se empuña para poner en jaque la soberanía de un país

En el tablero de la geopolítica presente, los migrantes han dejado de ser meramente vidas…

26/08/2026

La ley o el caos

Ceuta está que no puede más. La vida ha cambiado en un mes y tantas…

26/08/2026

Agustín Herrero Oñate: una persona buena y una buena persona

Agustín era, es y seguirá siendo una persona buena y una buena persona. A mí…

26/08/2026