Las actuaciones que están previstas por el Gobierno local, a través de Acemsa, en la barriada del Príncipe, son más que necesarias, fundamentales para un barrio en el que habitan 12.000 vecinos, que ha crecido en el más absoluto desorden y caos y que carece de infraestructuras que estén acorde con la altísima densidad de población que soporta. Se trata de actuaciones que, eso sí, no serán vistosas, ni grandiosas.
Ni siquiera estarán a ojos de los vecinos. Estarán ocultas bajo tierra, pero contribuirán de manera decisiva a mejorar su calidad de vida. En una zona en la que bajo muchas viviendas discurren las conducciones de la red de saneamiento o de abastecimiento -viviendas que se construyeron sin orden ni concierto- o que tienen adosadas a sus fachadas las farolas de alumbrado público, se hace necesario que la Ciudad no retrase más una intervención que debe ser integral y que hace más de dos años anunció para anticiparse incluso a la que proyectaba la Dirección General de Aguas. En este caso ya hay una consignación presupuestaria incluso prevista , de 9 millones de euros, para la realización de los trabajos con los que se prevé que mejore ostensiblemente la situación de una barriada muy degradada en Ceuta y suyo nombre lleva años sonando a nivel nacional e incluso europeo. Los 9 millones de euros previstos no deben ser sino la punta de lanza de una actuación mucho mayor, prevista para la legislatura, y en la que se aprovecharán los fondos europeos para el desarrollo regional (FEDER) que llegarán a partir de los próximos meses para colocar esta barriada al mismo nivel en el que se encuentra el resto de la ciudad, tanto en la calidad de los servicios públicos como en las dotaciones a los ciudadanos.





