La necesidad de sustituir y renovar la red de aguas pluviales y fecales de San Amaro obligará a ‘enterrar’ cerca de medio millón de euros. Se trata de una inversión de 450.488 euros que, una vez finalizada, será invisible para los ciudadanos.
Y, sin embargo, resulta imprescindible para el bienestar común y el desarrollo de nuestra ciudad. El proyecto, que está elaborando la entidad municipal Acemsa, permitirá garantizar que los episodios lluviosos no tengan ninguna consecuencia negativa para los residentes de ese barrio. Ahora no es así. Existe el riesgo de que surja algún problema si tienen lugar fuertes precipitaciones porque las pequeñas actuaciones que se han ido llevando a cabo en los últimos años, aunque han paliado la situación, no han servido para resolver el problema de modo definitivo.
Es necesario mejorar la recogida de aguas superficiales para evitar encharcamientos e inundaciones. Hace falta renovar y mejorar la red de saneamiento, compuesta en muchos tramos por conductos de 200 milímetros de diámetro que resultan insuficientes para garantizar la normalidad ante lluvias copiosas y, sobre todo, para asegurar su perfecto funcionamiento en el futuro ante el previsible incremento de población.
También es necesario llevar a cabo obras para independizar la canalización de las distintas clases de agua y para aprovechar las posibilidades de dar un uso distinto a cada una de ellas.
En definitiva, se trata de un proyecto que obligará a realizar trabajos en la vía pública que sólo serán visibles mientras se llevan a cabo. Luego, una vez finalizados y cuando las aceras y las calzadas recuperen su aspecto anterior, serán invisibles. No quedará constancia de esta inversión cercana al medio millón de euros. Sin embargo, el ‘enterramiento’ de esos 450.000 euros servirá para dotar al barrio de una red que pondrá fin a sus actuales problemas con las aguas pluviales y fecales y para solventar los que hubieran surgido en un futuro próximo por el incremento poblacional.





