El Consejo de Ministros aprobó ayer varias nuevas inyecciones económicas para la ciudad autónoma por un importe global de casi 6,5 millones de euros. La mayoría, 5, para la mejora de la competitividad turística de Ceuta. En ese sector están depositadas parte de las esperanzas de desarrollo de un nuevo modelo económico local, por lo que es clave que el Gobierno regional defina con claridad los pilares sobre los que debe sostenerse y los objetivos que pretenden alcanzarse.
Dedicar esa cuantiosa partida a gasto y no a inversiones productivas sería un error que haría perder tanto tiempo como dinero. La condición establecida por el Estado para la utilización de las partidas es que sirvan para “movilizar al turismo como factor tractor de desarrollo económico regional”.
Con la llegada de visitantes desde la península penalizada por los precios del transporte tanto marítimo como aéreo pese a los esfuerzos realizados por la Ciudad para intentar abaratarlo y a la espera de que el Plan Estratégico aporte soluciones reales para esa problemática, la reapertura de la frontera del Tarajal se presenta como una oportunidad para reposicionar a la ciudad como un destino ideal para una escapada desde Marruecos. También es importante maximizar el atractivo local para los viajeros en tránsito de la Operación Paso del Estrecho (OPE) con el fin de que su trasiego por la ciudad no se limite a recorrer unos pocos kilómetros en coche. Es un contexto de oportunidades que deben aprovecharse bien.






