Ante las restricciones ferroviarias derivadas del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), la empresa de transporte por carretera Grupo Interbus ha anunciado este martes un dispositivo extraordinario para reforzar el servicio Madrid–Málaga–Algeciras, línea que utilizan muchos vecinos de Ceuta.
Según ha informado la compañía en un comunicado remitido a EFE, más de 50 servicios adicionales se han incorporado ya a la red operativa, con la intención de seguir aumentando la oferta de plazas conforme evolucione la demanda.
El objetivo, explican, es garantizar la movilidad de los viajeros afectados por la suspensión parcial de los trayectos ferroviarios y mantener precios fijos y servicios seguros.
“Nuestro compromiso es garantizar un transporte cómodo, seguro y asequible”, señala el comunicado, en el que Interbus también ha expresado “sus más sinceras condolencias a las familias de las víctimas” y su “apoyo a todas las personas afectadas, especialmente a quienes se encuentran en proceso de recuperación”.
El personal operativo y de planificación del grupo trabaja en coordinación para reforzar las rutas de mayor afluencia, adaptando horarios y frecuencia en función de las necesidades del momento. Los precios seguirán regulados por el contrato de Servicio Público vigente, que establece un coste de 19,13 euros para el trayecto Madrid–Málaga.

Descuentos y refuerzos para viajeros afectados
Interbus ha recordado que los pasajeros podrán beneficiarse de los descuentos aprobados por el Ministerio de Transportes, con bonificaciones que alcanzan hasta el 70% del precio del billete, según la categoría del viajero.
La empresa ha asegurado que mientras continúen las limitaciones ferroviarias, seguirá ampliando la oferta de plazas y monitorizando a diario la evolución de la demanda.
La decisión se enmarca en una acción conjunta del sector del transporte para paliar los efectos de la suspensión del tráfico ferroviario tras el siniestro en Adamuz. Otras compañías han adoptado medidas similares. Alsa, por ejemplo, ha anunciado su intención de incrementar los servicios entre Granada y Madrid si se detecta un aumento de la demanda, una situación que considera “altamente previsible” en los próximos días.
Por su parte, las aerolíneas Iberia y Air Europa han reforzado sus rutas entre Madrid y Andalucía para garantizar la conectividad durante el cierre de las líneas de alta velocidad. Iberia ha programado un vuelo diario adicional en cada sentido entre Madrid y Sevilla y Madrid y Málaga, desde este martes hasta el viernes, sumando 728 asientos más (364 por ruta).
Air Europa, en la misma línea, añadirá 360 plazas diarias en su conexión Madrid–Málaga, también hasta el viernes, con el objetivo de absorber parte del tráfico de pasajeros afectado por el corte ferroviario.
Medidas temporales y coordinación del transporte
El plan alternativo de transporte activado por Renfe permite desde este martes la operación parcial de servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, con un tramo en autobús entre Villanueva de Córdoba y Córdoba, evitando la zona del accidente.
Este operativo se mantendrá mientras duren las reparaciones en la infraestructura ferroviaria, cuya reapertura total está prevista para el 2 de febrero.
La coordinación entre operadoras, aerolíneas y empresas de autobuses se ha intensificado para garantizar el flujo de pasajeros en uno de los corredores más transitados del país. En el caso de Interbus, la compañía mantiene comunicación constante con el Ministerio de Transportes para ajustar frecuencias, reforzar horarios y evitar la saturación en los puntos de conexión intermodal.
El refuerzo de la oferta de transporte responde no solo a la necesidad de movilidad inmediata, sino también a la solidaridad con los afectados por el accidente de Adamuz, que ha dejado 40 fallecidos y más de 150 heridos.

Adif limita temporalmente la velocidad en un tramo de la línea Madrid-Barcelona
De manera paralela, el gestor de infraestructuras ferroviarias, Adif, ha limitado temporalmente a 160 kilómetros por hora un tramo de unos 150 kilómetros de la línea de alta velocidad Madrid–Barcelona, tras detectarse baches en varios puntos del recorrido.
La medida, confirmada por fuentes de la compañía a EFE, se aplica por motivos de seguridad y se levantará una vez finalicen las revisiones técnicas previstas para esta misma noche.
Los maquinistas habían reportado irregularidades en la vía, lo que activó de forma preventiva la restricción entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza), desde el kilómetro 34,8 hasta el 182,9. En total, se han establecido diez puntos de limitación en ambos sentidos, lo que podría aumentar ligeramente el tiempo de viaje entre ambas ciudades.
Adif ha recalcado que este tipo de limitaciones no guarda relación directa con el accidente de Adamuz, y que forma parte de los protocolos habituales de seguridad cuando se detectan irregularidades estructurales o desgaste en la vía.
El sindicato ferroviario Semaf ya había expresado en agosto su preocupación por el estado de las líneas de alta velocidad y solicitó que se redujera la velocidad máxima a 250 km/h “hasta que la red adecue su estado para circular a velocidad superior”. Actualmente, esta línea es utilizada por alrededor de 15 millones de pasajeros al año, frente a los 2,2 millones que registraba en sus primeros años de funcionamiento.






