Los vecinos del Príncipe Alfonso llevan meses soportando una situación tan delicada como que afecta a su propia integridad física. Desde final de enero, coincidiendo con el tren de borrascas registrado, hubo un desprendimiento importante en la carretera de este punto de Ceuta.
¿Qué se hizo? Colocar unas barandillas y unas cintas de Policía Local para advertir del riesgo. Punto y final.
Pasan los meses y la administración se olvida del barrio y de sus vecinos. Tal es así, que el desprendimiento continúa, las barandillas ocupan todo un carril de la circulación y los conductores se ven obligados a tener que ocupar el contrario para seguir el camino, en una suerte improvisada de cedas y de marchas con lo que nadie termina.
A punto de producirse un grave accidente
La pasada noche a punto estuvo de producirse un grave accidente. Esto ha vuelto a provocar la crítica en el barrio.
Por uno de los carriles circulaba un coche y, por el contrario, el otro, cuando, debido a esas barandillas, uno de los vehículos se vio obligado a ocupar el otro carril y casi chocan de frente.
Y es que, a las circunstancias que afectan a la circulación por el estado de la vía se suma la falta de visibilidad.

Desde junio de 2025 sin farola en este lugar
Desde junio de 2025 no se ha repuesto la farola que había justo en la zona y que cayó debido a un accidente de tráfico.
No se ha sustituido por otra, sigue tirada tras la parada de autobús, y el agujero que dejó ha sido tapado con una loseta.
Se está ante un abandono tan absurdo que los residentes en el barrio no entienden el motivo del olvido y la dejación. ¿Cómo es posible que tras un desprendimiento se deje cortada una parte de una carretera de tanto tránsito como esta durante meses?
Una situación que se mueve a caballo entre el insulto y el olvido.






