La consejera de Fomento había prometido que pronto existirían noticias en relación con las exigencias que la Ciudad marca en disciplina urbanística. Y aunque la primera de estas acciones no ha sido, precisamente, en relación con el derribo de ninguna obra ilegal, que vendrán ya muy pronto, la Policía Local procedió en la jornada de ayer a la clausura de unos establecimientos en la Almadraba que se encontraban sin licencia de apertura y que era un caso que ya se arrastraba desde hacía muchos años. El hilo conductor ha comenzado a funcionar desde quien firma el decreto hasta quienes tienen las responsabilidad de hacerlo cumplir. Lo que si se debe tener claro es que la Ciudad Autónoma ha iniciado un camino que no puede tener retorno y que como ya se ha dejado bien claro no dejará de actuar en ningún punto del perímetro urbano, sea donde sea. Los ciudadanos infractores han de saber que no habrá templanzas e igualmente quienes tengan pensamiento de hacerlo de que no merece la pena.





