Ingesa saca pecho ante la polémica por la privatización de la salud mental. Lo hace con un comunicado para negar la mayor. Una forma burda e incluso cobarde de afrontar la crítica situación que en materia de sanidad vive Ceuta.
La postura más acertada hubiera sido una rueda de prensa de su máximo responsable, Jesús Lopera, para enfrentarse a todo tipo de preguntas. Pero más fácil parece que resulta el envío de una nota de prensa en la que incluir tiritos propios del complejo de no saber mandar como se debe en tu propia casa.
Nos dice Ingesa que no están privatizando nada. Al contrario, resalta que se buscan contratos puntuales para garantizar la continuidad asistencial cuando los recursos propios en materia de salud mental son insuficientes.
También dice que “resulta cuanto menos llamativo” que en un corto periodo de tiempo “varios especialistas” de Psiquiatría hayan coincidido en situación de incapacidad temporal. Eso les ha llevado a tener que reaccionar.
Como es un comunicado, no podemos preguntar qué entiende Ingesa y el señor Lopera por “cuanto menos llamativo”. Parece concluirse que vislumbran la existencia de una especie de complot para desestabilizar esa atención.
No lo sé, como tampoco se puede preguntar, nos quedamos con las ganas de saber por qué a Ingesa le llama la atención las bajas de unos profesionales en algo que, dicen, es “infrecuente en un sistema sanitario público”.
Ingesa ‘vende’ todo lo que está haciendo para que la población pueda ser atendida como debe, pero tampoco le podemos preguntar los tiempos que ha seguido y la capacidad de reacción para toparse con una auténtica bola de miles de consultas por desatascar, es decir, familias sin atender.
Habla Ingesa de mensajes alarmistas y falsos de organizaciones sindicales más cercanas a intereses políticos. Se le olvida que no son solo ellas quienes denuncian, critican y reclaman responsabilidades. También hay muchos ciudadanos que han denunciado, escrito y expuesto su total abandono. ¿Son falsos y alarmistas? Con algo tan importante como la salud mental no valen comunicados, sí comparecencias para hablar, preguntar y repreguntar.






