La exministra de Vivienda María Antonia Trujillo, que hasta mayo ejerció como responsable de la Consejería de Educación de España en Marruecos, se descolgó ayer en Tetuán con unas declaraciones inaceptables en alguien cuya carrera profesional está aderezada por mil cargos públicos, desde patrona de la Fundación España constitucional hasta presidenta del Consejo Asesor de Sostenibilidad Siderúrgica pasando por diputada en el Congreso y consejera de la Junta de Extremadura.
A la antigua miembro del gabinete de Zapatero le parece que las ciudades autónomas y el resto de territorios norteafricanos españoles son “vestigios” que “interfieren en la independencia económica y política de este país y en las buenas relaciones entre los dos países”. Sus palabras constituyen una deslealtad infame hacia su país y una pasada de frenada justo en el momento en el que España y Marruecos han acordado mantener, tras años de tensión, un respeto escrupuloso a su respectiva integridad territorial.
Erigida en bastión del lobby de presión de los intereses del Reino alauita en España y en un foro, el Congreso Internacional organizado en Tetuán, al que también está invitado Zapatero, dio la nota más discordante presumiendo de jurista. Es profesora titular de Derecho Constitucional, pero parece haber olvidado que la propia Carta Magna es puntal básico de la españolidad de las ciudades autónomas, que en cualquier caso tiene su mayor fortaleza en el sentimiento de todos y cada uno de los ceutíes y melillenses, a los que ayer faltó al respeto, como a su país y a su propia trayectoria política, con unas afirmaciones esperpénticas y repudiables.







Cualquier color ha usando las guerras giratorias de donde venga.
Puertas giratorias*
Por fin se reconoce la existencia del lobby promarroqui en España. Ahora a saber sus fuentes
De financiacion.