Este lunes la Guardia Civil celebró su Patrona. Como viene siendo habitual, el acto se realizó en la actual sede de la Comandancia, en la Casa Cuartel, aunque fue muy bien recibido el anuncio, por parte del coronel Andrés Domínguez, que aseguró que la nueva anhelada Comandancia, que se ubicará en los terrenos del antiguo Parque de Artillería, iniciará sus obras en el segundo semestre del próximo año, estando ya más cerca que la Benemérita pueda contar con unas instalaciones preparadas para el futuro.
En el acto, que contó con la presidencia de Salvadora Mateos, delegada del Gobierno en Ceuta, se realizaron numerosas condecoraciones a miembros de la Guardia Civil, así como al personal externo a ella que ha prestado una valiosa colaboración con este Cuerpo.
Han sido numerosas las menciones, tanto por parte de Mateos como de Domínguez, a la importancia que ha tenido la Benemérita en las dos grandes y cruciales circunstancias que han acompañado a la ciudad y que han puesto de relieve la valía de la Guardia Civil en las funciones que se les tienen asignadas. No podía ser de otra manera dado su papel clave, hoy reconocido, en las actuaciones que se han tenido que llevar a cabo tanto en la pandemia como en una crisis migratoria, la del pasado mes de mayo, que luego derivó en una crisis humanitaria, donde la Guardia Civil puso de manifiesto su enorme valor en lo que se refiere a la salvaguarda de las vidas que se ponen en riesgo en el hecho migratorio, donde ellos son un elemento indispensable para su control.
Todo esto se ha puesto de manifiesto no solo en mayo, sino en todas las actuaciones que han estado llevando a cabo a consecuencia de esta avalancha humana que, en numerosas ocasiones, pone su vida en riesgo con el objetivo, a menudo erróneo, de adentrarse en el mar a toda costa para apostar por una vida que a veces les cuesta la misma existencia. Y ahí está también la Guardia Civil, siempre alerta. Es el momento, hoy y siempre, de reconocer el inestimable trabajo que realizan en distintos frentes.






