La policía marroquí ha frustrado este pasado martes, 24 de marzo, un intento de tráfico internacional de drogas e incautó 11 toneladas y 755 kilos de hachís en una operación coordinada con otros servicios de seguridad cerca de la ciudad atlántica sureña de Essaouira.
Según informaron las autoridades, la acción fue posible gracias a información proporcionada por la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), el principal organismo de inteligencia del país.
La Policía, con información de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST, inteligencia), interceptó durante la intervención tres furgonetas con matrículas falsificadas abandonadas por sus conductores tras una persecución en las afueras de la ciudad.
Hallazgos y continuidad de la investigación
El registro de los vehículos desveló fardos del estupefaciente listos para su exportación, junto a 10 placas falsas, mientras la Gendarmería Real halló un cuarto vehículo vinculado a la red en la zona rural costera de Sidi Kaouki, al sur de Essaouira.
Además, la Policía Judicial prosigue las pesquisas bajo supervisión fiscal para desmantelar la red criminal, en el marco de los "intensos esfuerzos" marroquíes contra el narcotráfico transfronterizo.
Balance anual de incautaciones de hachís
Este operativo se enmarca dentro de una estrategia sostenida en 2025, durante la cual la policía marroquí, que centra sus operaciones principalmente en ciudades, ha incautado alrededor de 170 toneladas de cannabis, sin incluir las operaciones llevadas a cabo por la Gendarmería Real, encargada de la seguridad y del control judicial en las zonas rurales.
La coordinación entre la DGST, la policía y la Gendarmería Real permite un control más efectivo de las rutas de tráfico y demuestra la capacidad del país para enfrentar redes internacionales de narcotráfico.
Además, esta incautación no solo evita que el hachís salga de Marruecos, sino que también refuerza la presión sobre las estructuras criminales que se dedican al narcotráfico.