La Protectora de Animales de Ceuta, con su presidenta Sandra López al frente, realiza una labor encomiable en favor de los animales abandonados. Su trabajo diario, lleno de esfuerzo, compromiso y cariño, permite que decenas de perros encuentren un refugio temporal en lugar de quedar a su suerte en las calles.
Sin embargo, la realidad es que todo podría mejorar si las autoridades cumplieran con su responsabilidad. El Ayuntamiento debería dotar de una vez por todas a la protectora de unas instalaciones dignas, acordes con las necesidades reales, y asignarle una subvención anual proporcional al número de animales que acoge. No se trata de un lujo, sino de una obligación moral y legal.
Ceuta es una ciudad donde, lamentablemente, el abandono animal sigue siendo un problema grave. Se compran perros de moda y luego se abandonan sin pensar en las consecuencias, y las adopciones son escasas por falta de concienciación. La protectora hace lo que puede, y más, pero su esfuerzo no debería suplir las carencias institucionales.
Mientras tanto, Sandra López y su equipo seguirán trabajando día a día, demostrando que el verdadero amor por los animales no entiende de horarios ni de excusas.
Por último, aclarar que el único responsable de lo escrito soy yo y nadie más. Lo aclaro para que no surjan dudas ni mal entendidos ni nada de nada. Así que si a algún político no le gusta lo que digo, ya sabe que tiene que apuntar solo y exclusivamente hacia mí persona que nada tengo que ver con la Protectora, que por cierto, ya sabe por donde me lo paso...






