El 8 de abril de 1993 nació nuestro primer hijo, Álvaro García Jiménez. Aquel día cambió para siempre nuestras vidas. Llegó la mayor alegría que una joven pareja puede recibir, por fin éramos padres.
Álvaro creció rodeado del cariño de su familia. Era un niño alegre, noble, responsable y lleno de vida. Con esfuerzo, sacrificio y una enorme vocación de servicio se graduó en Enfermería. Apenas dos años después, el 18 de julio de 2018, vio cumplido uno de sus grandes sueños: convertirse en Teniente Enfermero de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas.
Aquel fue un día inolvidable, de emociones, satisfacción, de alegría y felicidad, un orgullo inmenso para toda la familia. Con solo 24 años comenzaba una vida llena de ilusiones, proyectos y futuro.
Su primer destino fue el Arsenal de la Armada de Las Palmas de Gran Canaria. Allí encontró grandes compañeros, hizo amigos que conservaría para siempre y desempeñó su trabajo con la entrega, la profesionalidad y la humanidad que siempre le caracterizaron. Tres años después se despedía de ellos para incorporarse a un nuevo destino.

El 3 de septiembre de 2021 se incorporó a la IV Bandera del Tercio Duque de Alba 2º de La Legión, en Ceuta. Era exactamente donde quería estar: en su amada tierra y en la unidad que tanto admiraba. Allí fue recibido con los brazos abiertos y dejó una huella imborrable por su compañerismo, su alegría, su cercanía, su espíritu de sacrificio y su amor por La Legión.
Álvaro amaba la vida. Disfrutaba de su familia, de sus amigos, del deporte, de viajar y de descubrir otros países, sus culturas, sus costumbres y su gastronomía. Le apasionaba ejercer su profesión y compartir el día a día con sus compañeros de las Fuerzas Armadas. Vivía intensamente, siempre con una sonrisa.
Pero el destino quiso arrebatárnoslo de la forma más cruel.
Tras regresar de unas vacaciones en Costa Rica, el retraso de su vuelo a Madrid le obligó a cambiar sus billetes. Aquel cambio de última hora hizo que subiera a un tren que jamás debió coger.
El 18 de enero de 2026, a las 19:45 horas, se produjo el trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). Nuestro hijo viajaba en uno de aquellos trenes.
Las primeras horas fueron una auténtica pesadilla. Nos aferrábamos a la esperanza de que estuviera entre los heridos. Lo buscamos sin descanso, llamándolo una y otra vez con la esperanza de escuchar su voz. Pero el teléfono nunca respondió.
"Ningún padre ni ninguna madre deberían tener que despedir a un hijo"
Fueron cuatro días eternos de angustia, incertidumbre y desesperación, hasta que finalmente apareció su cuerpo.
No existen palabras capaces de describir el dolor de unos padres cuando pierden a un hijo. Es una herida imposible de cerrar, una ausencia que rompe el alma para siempre. Ningún padre ni ninguna madre deberían tener que despedir a un hijo.
Desde aquel día nuestras vidas dejaron de ser las mismas. La felicidad, la tranquilidad y la ilusión desaparecieron de golpe. A veces seguimos despertándonos esperando que todo haya sido una pesadilla de la que aún podemos despertar, pero la realidad siempre vuelve, cruel e implacable.
Desde el primer momento en Córdoba sentimos el inmenso cariño de nuestra familia: Jorge, Juanita, Rocío, Rosa, Almudena, Pedro, Rosita, Ulrich y César. También el de nuestros amigos: Adolfo, Enrique, Laura, Jorge y Antonio.
Y, cómo no, el de su querida Legión, representada por el Teniente Coronel Javier Veiga, el cabo primero Jalib y el cabo Rabed.
A todos vosotros os estaremos eternamente agradecidos. Gracias por sostenernos cuando ya no teníamos fuerzas para mantenernos en pie. Gracias por vuestro cariño, vuestro respeto y por no dejarnos solos.
"Sus compañeros del Ejército y de La Legión han perdido a un hermano. Y el mundo ha perdido a una persona irrepetible"
Hoy se cumplen seis meses de aquel trágico día.
Seis meses que han pasado demasiado deprisa para el calendario y demasiado despacio para nuestros corazones.
Deseamos que el tiempo nunca borre el recuerdo de Álvaro, ni el de las otras 45 víctimas de aquella tragedia, ni el sufrimiento de los más de 150 heridos. Detrás de cada una de esas personas hay una familia rota para siempre: cuarenta y seis familias cuya vida cambió en un solo instante. Porque cualquiera de nosotros podría haber ocupado aquel asiento.
Nosotros hemos perdido a un hijo maravilloso.
Vosotros habéis perdido a un amigo.
Sus compañeros del Ejército y de La Legión han perdido a un hermano. Y el mundo ha perdido a una persona irrepetible.
Pero, Álvaro lo más preciado, LA VIDA
Desde aquella noche en Adamuz vivimos una lucha diaria contra la ausencia. Recordamos aquellas interminables horas llamándolo una y otra vez, esperando una respuesta que nunca llegó. Poco a poco la esperanza se fue apagando, hasta dejar paso al dolor más profundo que unos padres pueden conocer.

Álvaro era una persona extraordinaria: cariñoso, humilde, generoso, alegre y profundamente humano. Siempre estaba pendiente de su gente, en especial de sus padres y de su hermana. Sabía escuchar, aconsejar y tender la mano a quien lo necesitaba. Su profesión reflejaba perfectamente cómo era: una persona entregada a cuidar de los demás, sensible, comprometida y llena de valores que hoy echamos tanto de menos en nuestra sociedad.
Te echamos de menos cada día.
Te echa de menos tu familia.
Te echan de menos tus amigos.
Te echan de menos tus compañeros.
Y también tantas personas que, sin haberte conocido personalmente, han aprendido a quererte a través de quienes tuvimos la suerte de compartir la vida contigo.
Nuestro hijo perdió la vida aquel 18 de enero. A nosotros nos rompieron la nuestra.
Intentamos aprender a seguir caminando, pero jamás volveremos a ser quienes éramos.
Álvaro, allá donde estés, deseamos que hayas encontrado la paz.
Cuídanos como nosotros seguiremos cuidando de tu recuerdo.
Te queremos con toda nuestra alma.
Sé feliz en el cielo; mientras nosotros vivamos, jamás dejaremos que tu nombre caiga en el olvido.
Tu familia, con todo nuestro amor, orgullo y respeto.







D.E.P.
No cesaron ni dimitió el responsable de la negligencia en los servicios básicos en la Dana, lo de Adamuz fue como las pruebas resultaron otra negligencia y el responsable ni fue cesado ni dimitió, desviando el accidente a un fallo que no tenía sentido y se comprobó que las reparaciones de las vías se habían solicitado por sus trabajadores con bastante antelación.
Tú de que vas tio? Deja tus pensamientos para otro momento y para otra causa.
Acá hay una familia manifestando su dolor sin alivio por la pérdida de un ser querido y tú lo quieres convertir en una queja política ya te vale tio...háztelo ver....
Una persona buena y sencilla , con unos valores inculcados por su excelente familia que el destino ha decidido que no disfrutemos de su compañía
Mucho ánimo a esos padres y a su hermana ,sois un verdadero ejemplo de amor y mientras lo recordemos seguirá entre nosotros…
Vuela alto,Alvaro!!!!!
Ha sido un accidente terrible y una desgracia muy grande...que Dios os dé consuelo y ánimo siempre aunque sea muy difícil. Álvaro es un Ángel que está en el Cielo🙏🙏🙏
Emocionantes palabras que no dan lugar a la indiferencia. Palabras llenas de amor y de generosidad por parte de quienes las transmiten, muestra fehaciente de una templanza de ánimo absolutamente admirable. No conocí a Álvaro ni a ustedes más que a raíz de tan terrible suceso y a través de su primo José Luis; pero les garantizo que les hemos tenido desde entonces siempre presentes, tanto en lo personal como en el MCRD..
La Muerte en verdad que no es el Final. Mientras su recuerdo siga vivo, una parte de Álvaro continuará en este mundo a través de las personas que lo lleven en el corazón y mantengan viva su memoria, como hacen y harán en su querida Legión. Reciban mi más sentido y sincero pésame. Que el Señor lo tenga en su Gloria. Descanse en Paz.
Yo madre que también perdió un hijo adolescente, empatizo con vosotros totalmente, os mando un abrazo fuerte y os digo que aunque físicamente no están, viven con nosotros para siempre. En nuestra cabeza y nuestro corazón siempre están, y su ejemplo es un faro de luz ✨
Mi mas sentido pesame a todos los familiars q han perdido algun familiar, en especial la família de Alvaro.. D.E.P.
D.E.P.
España lloró con Adamuz, pero leer esta historia personal y cercana nos revive el inmenso dolor que vivimos todos.
Un abrazo y mi más sentido pésame a su familia.
La vida a veces es asi de cruel. Cada ser que amamos ocupa su lugar en nuestro mundo y no nos preparan para enfrentar la muerte, maxime cuando es accidental y en plena juventud.
Soy medico y formacion me sobra, pero las emociones estan ahi. Mi padre se fue hace dos meses y aunque mayor, el dolor de su perdida me traspaso como una daga.
Solo desearos que vayais poco a poco asumiendo, aceptando, y aprendiendo a vivir con su ausencia porque jamas se puede olvidar.
Tenemos la responsabilidad de seguir mirando al frente por los que se van y por los que quedamos.
Mucho, mucho animo.
Siento mucho la perdida de este maravilloso joven, ya tenía tantas cosas buenas aún para dar, por lo que explican sus padres debería ser cariñoso hacia sus padres y fantástico para toda la demás gente que le conocía, fue un terrible accidente, que lo tendrán dentro de ellos, esas personas que se pueden dar por aludidas.
No te conocía, pero rezaré por tí 🙏❤️
Se q no bay palabras de consuelo para un dolor tan grande como haber perdido a un ser querido dd esa manera....pero q sepaia q no os olvidamos y q ojala sirva para q accidentes como este no se vuelvan a repetir nunca mas.....D.E.P. Espero q este feliz donde este!!!!
Un fuerte abrazo a la familia. Y que rueden las cabezas necesarias por este accidente. Me reitero u fuerte ABRAZO A LA FAMILIA.
Mi más sentido pésame para la familia, amigos y compañeros de Álvaro.
Que la Causa Primera del Universo, El Espíritu Universal , Dios,, le acojan en la Paz Eterna. Y a los responsables de esta desgracia y otras que han ocurrido, les alcance la Justicia Divina con toda su Fuerza..
Descanse en Paz.
Un abrazo sincero y fuerte a la familia de Álvaro. Debía estar prohibido que unos padres enterraran a su hijo. Los que somos padres sentimos esta perdida de forma especial. Al final del camino volverán a estar con Álvaro. Mucha fuerza
Hemos nacido sabiendo que nuestros abuelos, nuestros padres deben morir antes que nosotros. Esto es así, y estamos preparados ante esta ley de vida. Sin embargo, no estamos preparados para decir adiós a un hijo. Según el calendario hace 45 años perdimos a nuestro hijo, de dos años de edad. Según nosotros fue ayer. Ningún padre ninguna madre debe decir adiós a un hijo.
Descansad en paz y que Nuestro Señor os acoja en su seno. Que haya Justicia en la tierra para éste malvado gobierno ,antes de ser juzgados en la otra vida.
Gracias por compartir una dedicatoria tan llena de amor. Gracias por hacer posible que personas que no tuvimos la suerte de conocerlo podamos descubrir la maravillosa persona que fue.
Siento muchísimo todo lo que habéis tenido que pasar. Me he quedado pensando en él, en todo lo que le quedaba por vivir, en la ilusión con la que fue cumpliendo sus objetivos laborales y de viajes.
Tenéis motivos de sobra para sentiros muy orgullosos de la persona que fue. Os mando un abrazo enorme de corazón.
Lo peor que les puede ocurrir ha unos padres,es despedir a un hijo.
Os lo dice una madre que perdió una hija con 36 años.
Por un desgraciado accidente.
Me uno al dolor de estos padres, por la perdida de su hijo,en ese trágico accidente del tren.
Y siempre los tendremos en nuestro corazón
Buenas tardes, no tengo palabras para daros consuelo, pero si para deciros que vuestras palabras ha sido leídas eni casa y comentadas, que rezamos por vosotros.
Os recordaremos, un gran abrazo!!!
No tengo duda de que Álvaro es una maravillosa persona... Al ser creyente quiero pensar que Dios elige a las mejores personas para que lo acompañen allá donde esté él... La vida terrenal a veces es insoportablemente cruel... Yo también perdí un amigo en Adamuz de Lepe... Abrazos eterno para todas las familias que perdieron a sus seres queridos en este terrible accidente.
Descanse en paz!!!
Siempre te llevaré en mi corazón hermano.
Y Dios recuperó a uno de sus grandes. Y se lo llevó para darle una vida eterna llena de paz y amor, como reconocimiento por su gran labor durante el tiempo que estuvo encarnado. Supo dar lo mejor de sí y disfrutar de lo mejor de la vida. Y ahora acompaña a su familia para darle fuerza, y lo hace desde un lugar privilegiado, en el que no hay pena ni dolor. Vuela en paz.
Todo mi cariño y afecto para sus padres. Todavía se me rompe el alma cuando os veo. Muchas fuerza. Un abrazo.
querida familia sin respuestas, quedamos con dolor xq el vuestro q es infinito... lo q usted dice, unos padres no debían de perder a un hijo antes de irse ellos....pudo x el y x todos los q de fueron ese día....
Hay situaciones en las que sobra cualquier tipo de palabra y comentario. Nos quedaríamos cortos. Solo nos queda el recuerdo, el dolor y la impotencia de no haber podido hacer nada. Descanse en paz Alvaro.
Descanse en la Paz de Dios
Lo siento muchísimo
Eso sí, a la cárcel los responsables del mal estado de las vías que causó las muertes
Un abrazo para toda su familia, el día nefasto del accidente lloré un montón por todo el mundo pero en particular por Álvaro cuando mi hijo me dijo que estaba echo polvo el y los compañeros de Álvaro ya que estuvo con el en la misión de Bagdad y se habían hecho buenos amigos, me quedé helada, mi hijo no pudo ir a su funeral por encontrarse en otro sitio por su trabajo❤️❤️❤️
GRAN PERSONA COMO ALUMNO SUPER OBDIENTE FUI SU TUTORA ,SIEMPRE ESA SONRISA VUELA ALTO SIEMPRE EN NUESTRO CORAZONES TU COMPAÑERA
Lo más importante,mi más sentido pésame,lo q siempre le he pedido a Dios es q me lleve antes a mi q a mi hija,es un dolor inmenso.Y no menos importante,q asuman verdaderas responsabilidades los principales responsables,q de accidente poco y de dejación y completa irresponsabilidad mucho empezando por el Ministro Óscar Puente,q se dedica a criticar y echar responsabilidades a todo el mundo menos así mismo y por ende su JEFE,no existe justicia hasta q se hace justicia.Que Dios os ayude en esta terrible situación.
Cuanto dolor! Hay que vivir está situación para comprenderlo. Perdí a mi hermano de 21 años. Fuimos 8 hermanos y nunca más nada en la familia fue lo mismo. Se que Álvaro desde el Cielo no querrá veros. Sufrir ni a vosotros ni a su querida familia de la Legión. pero Dios y la Virgen Santisima lo tiene acogido en su Seno y velará por todos vosotros.rezarr uy Álvaro estará siempre junto a vosotros. Que D.E.P junto al resto de víctimas. Y ruego a Dios que este bochornoso gobierno de la PSOE desaparezca Ya!!!!!son Satanás en Falcón y que se podrán las saunas. VIVA LA LEGION. GRACIAS ALVARO POR HABER NACIDO.....ARRIBA ESPAÑA Y LOS BUENOS ESPAÑOLES....LA MAYORIA. LA muerte no es el final!!!!!
No politicemos estos momentos por favor,nada acompañar en el sentimiento y ponerse en la piel de sus familiares
Que todo don de Dios crezca en memoria de Álvaro García y ayude a llevar la alegría , a los corazones de cuantos ama.
MI mas sentido pesame a toda su familia y amigos.
Sin intentar ponerme en el lugar de los familiares, rotos de dolor, es un accidente que en aquellos momentos todos sentimos como nuestro.
En estos momentos, donde es dificil entender porque pasan estas cosas, solo nos podemos aferrar a nuestra fe, y pensar que si no está entre nosotros, es porque alguien lo necesita mas a su lado.
Alla donde esté, descanse en paz.