Hoy recordamos y despedimos con profundo cariño a Lola Alvarado Cumbrero, artista plástica que vivió durante años en Ceuta y que con su pintura dejó una marca indeleble en la vida cultural de la ciudad.
Natural de Jaén, Lola hizo de Ceuta su hogar y su fuente de inspiración, un lugar desde el que miró al mundo con sensibilidad, emoción y compromiso artístico.
Su obra, rica en matices y expresividad, se pudo contemplar en exposiciones que recogieron tanto su universo personal como su conexión con la comunidad artística local. Una de las más recordadas fue la muestra “Solo sentimiento”, presentada en el Museo Ciudad de Ceuta, donde sus creaciones dialogaron con las del arte contemporáneo y con la memoria colectiva.
Lola participó también en diversas muestras colectivas fuera de Ceuta, compartiendo espacio con otros creadores y llevando su lenguaje pictórico a públicos más amplios. Su paso por el mundo del arte fue siempre sincero y generoso, marcado por la entrega a sus propios impulsos creativos y a una constante búsqueda de expresión.
Más allá de sus pinceles y colores, Lola fue una persona que compartió su pasión, su amistad y su mirada con quienes tuvieron la suerte de conocerla. Su huella no se borra con el tiempo: permanece en cada obra, en cada recuerdo compartido y en el eco del arte que sembró entre nosotros.
Descansa en paz, Lola. Tu arte sigue hablando por ti y tus amigos te recordaremos siempre.







Ceuta pierde a una de sus artistas más singulares. La personalidad y la obra de Lola dejan una huella profunda por su autenticidad y la intensidad con la que vivió y expresó el arte. Su pérdida supone un duro golpe para la cultura ceutí. Mi más sentido pésame a su familia y seres queridos en estos momentos de profundo dolor.