Para aquellos que se encuentran a gusto, como peces en el agua. ¿Cuantos charlatanes e ignorantes se encuentran entre los que ocupan un cargo político y se consideran poderosos porque han rebuscado fórmulas poco elegantes para conseguirlo? Sí, solo quieren el poder, poder obtenido gracias a utilizar toda clase de artimañas y si es necesario porqué no ¡mentir! Para no tener que renunciar a nada, sin sacrificar nada y cerrando puertas a quienes les piden ayuda en un momento determinado. Os creéis seres dominantes, os justificáis diciendo, esto es cosa del jefe superior, utilizáis medios mucho más sutiles que la palabra, engañando y enmascarando la verdad.
No se si se ajusta a lo que a vosotros os concierne, pero un gran amigo ponía el siguiente ejemplo; imaginad el proceso del engorde de los cerdos, para después ser comidos … Me temo mucho que no habéis renunciado a gran cosa. Vosotros, los que os consideráis poderos, os convertís como uno que quería ir al paraíso con su botella de “Málaga Virgen” y su jamón.
Os puede el estómago, la avaricia y el egoísmo.
Sí, mis queridos lectores; mientras ellos disfrutan del poder, los ciudadanos reclaman ¡Evolucionar, tener un trabajo, tener una vivienda, tener buenas escuelas, vivir cerca de los mejores para aprender y vosotros los poderosos nos estafáis para seguir comiendo! No, os preocupéis, hemos aprendido a crecer ante la adversidad. Seguiremos estando cerca de vosotros para continuar aprendiendo, de otra manera, ¡Por supuesto!
Los ciudadanos están cansados y quieren cambiar el sistema, aspiran a otra cosa; solamente será posible si nos unimos como la abejas, que todas juntas en comunidad, amasan el polen y preparan toda la miel para toda la colmena, ¡Que pena! que tengamos que aprender de la generosidad de los animales. Ya son muchas las voces, que solicitan reuniones, la unión y el intercambio, “puro sentido común”; es tiempo de trabajo y entrega para aportar soluciones, de este modo podéis curaros de vosotros mismos, pero mucho me temo, que no estéis dispuesto a renunciar a nada, el poder os tienen totalmente cegado.
No creáis que el poder no es la causa de todo tipo de seducción, por un momento suprimir el poder y veréis que estáis llenos de debilidades, de deseos inferiores. Pues el poder no es el culpable, si no quienes lo ostentan, el que no esta preparado y no sabe como tratarlo, como servir a los demás.
El poder en sí, no es ni bueno ni malo, es un medio formidable en manos de cualquiera, y por tanto da posibilidad de ayudar a la gente o destruirla.
La cuestión está pues en saber cómo considerar el poder…Es un medio potente cuando es bien utilizado para servir al pueblo, porque los ciudadanos les han dado un voto de confianza para ser ejercido; pero cuando se ejerce para servirse de el, un buen día pueden quitarles la confianza que depositaron en ellos. ¡Ya no tendrá valor vuestros poderes! ¡Y empezarán la misma historia, las mismas tragedias… ¡ ¡O las mismas caídas que están sufriendo los ciudadanos de a pie! Mañana no culpes a nadie, porque fundamentalmente tú has hecho lo que has querido cuando poseías el poder. Estarás obligado aceptar la responsabilidad de tú fracaso.
Deja ya de engañarte y llorarle al jefe, tú eres la causa de tú necesidad, de tú dolor.
Sí, tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú y tú ansia por el poder han sido los responsables. Os recomiendo comenzad a ser sinceros con vosotros mismos y con quienes depositaron la confianza en vosotros, comenzad a ver vuestras pequeñeces para poder trabajar para los ciudadanos. “Nunca penséis en la suerte porque la suerte es el pretexto de los fracasados”.





