Bajo supervisión de Justicia, el martes se celebran tres subastas por vehículos de segunda mano
Si está pensando en cambiar de vehículo y el dinero brilla en la cartera más bien por su ausencia, tal vez en estas letras se encuentre la solución. No se trata de un reclamo publicitario presentado a modo de información dudosa, o directamente engañosa, sino de una convocatoria pública de subasta de bienes muebles, según informa el Servicio Común de Ejecutorias Penales de nuestra ciudad.
De tal manera, "y sin que conlleve gasto alguno para la Administración de Justicia", puntualizan las fuentes del ramo consultadas, el ciudadano que así lo desee podrá optar a tres coches de segunda mano y a partir de un precio de salida.
En concreto, se trata de los coches Renault Megane, Citroën Saxo y Peugeot modelo 407, tres carros franceses que están a disposición del pujador a partir de las 12:15 horas del próximo martes en la sala de Audiencia. Para tomar parte en la subasta, los licitadores deberán depositar en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones del citado Juzgado el cinco por ciento del valor dado al bien o presentar aval bancario por dicho importe.
Acerca del Renault Megane es preciso señalar que se trata de un vehículo fabricado en el año 2006 y que ha sido valorado en la suma de 2.760 euros. Por su parte, el Citroën Saxo, que se encuentra en el depósito municipal, ha sido valorado en 310 euros, cifra desde la que partirá la puja. Y en el caso del Peugeot 407, que también se encuentra en el depósito municipal, el precio de salida es de 2.750 euros.
A colación de la subasta que tendrá lugar el martes es preciso señalar que el depósito municipal de Benzú gestiona al año unos ochocientos cincuenta vehículos abandonados que son retirados de las calles de nuestra ciudad por parte de las diferentes grúas y que se depositan en este aparcamiento. Son automóviles que con posterioridad se llevan para su destrucción a la planta que se encuentra situada en la misma barriada.
O, como es el caso, estando los coches en buen estado y conociéndose el propietario, para que sirvan de subasta en pos de que todas las partes salgan beneficiadas: comprador y vendedor.






