El Ceuta iba hasta la otra punta del país, a la falda de Los Pirineos, para su nueva cita en la Segunda División. La Liga Hypermotion iba a ser testigo del duelo entre SD Huesca y los once guerreros de José Juan Romero. Los caballas visitaban un feudo complicado por la necesidad de puntos de los locales.
El Huesca en los primeros lances fue como un toro desbocado, dando cabezadas y cornadas en forma de presión fuerte y competente. El Ceuta optaba por mover el balón rápido, como Paul Newman con las cartas en ‘El Golpe’, empezaba a carburar con éxito y gusto esa dupla Campaña-Rubén que se estrenaba junta en El Alcoraz.

Primeros intentos
El Ceuta fue el equipo que gozó de primeros intentos. Primero, por banda, el desborde de Koné desencadenó en un desmarque de Marcos, que le ganó la espalda al defensa pero el cabezazo se fue alto.
Luego, en otra jugada de profundidad del marfileño, llegó otro intento del Ceuta. Esta vez fue Kuki Zalazar, que estiró la pierna para rozar un balón al que le hacía falta lo mínimo para que fuera gol.
Luego fue Campaña el que probó suerte desde lejana distancia. El intento del sevillano se fue muy desviado.
El Huesca también iba a gozar de sus propias ocasiones. Los aragoneses blaugranas no amasaban tanto el balón, optando por un juego más directo y sin contemplaciones. Óscar Sielva probó suerte con un disparo desde la frontal que se fue alto.
Poco después, por banda izquierda probaron suerte, pero el balón fue rechazado hacia el córner por la defensa caballa. Tras ese córner iba a venir una jugada que condicionaría el partido.

Expulsión a Marcos
Koné iba a correr una contra a esa jugada a balón parado que pintaba a la ocasión más clara del Ceuta. Se la dio a Aisar, pero lo malo es que el pase fue algo defectuoso y se le quedó atrás. El ‘7’ maniobró y se la dio filtrada a Marcos. El de Tarragona no llegó a impactar y chocó aparatosamente con el meta del Huesca, Dani Jiménez.
Fue una colisión dura y ambos se quedaron en el suelo doliéndose. Fueron las asistencias y los compañeros de ambos. Mientras los dos jugadores estaban en el suelo, el colegiado levantó la tarjeta roja a espaldas de Marcos, sin esperar a que se levantara y la viera. Como el alumno que insulta por lo bajini al profesor cuando stá apuntando en la pizarra.
Fue extraño, como si le avisaran desde el VAR de que algo más duro de la cuenta ocurrió en el choque. Aunque las imágenes no muestren intencionalidad (aunque eso no exima de sanciones) ni una acción que se aleje de la intensidad del juego y de los intentos de rematar un balón. Si es verdad que parece que la pierna de Marcos se engancha en la entrepierna del meta oscense, pero ‘parecer’ y ‘ser’ no son sinónimos.
Sorprende, al menos, la carencia del uso de la técnica disponible, el VAR, para verificar con los ojos la secuencia. El colegiado, a la vista está, no lo tuvo claro en primera instancia, o al menos eso parecía, ya que se paseaba entre los cuerpos afectados con la amarilla en sus manos. Extraña actuación de Ais Reig.
Marcos, al levantarse, con dolor en la rodilla tras el choque, se enteró de la expulsión y enfureció. Fue al árbitro exigiendo explicaciones o quizá dándoselas a él. La frustración era evidente en el ‘9’. Tanto que Diego González tuvo que ir calmarlo. Lo que quedaba sobre el césped era un encuentro condicionado por una expulsión debatible por la rigurosidad de esta.
Volvió el juego
Alrededor de cinco minutos se detuvo el juego (luego se añadirían con el cartelón) en aquel momento que sería decisivo para el resto de la contienda. José Juan adaptó las piezas como medianamente pudo y aguantó lo que quedaba de primera parte.
En esos momento el Huesca tiró de superioridad y generó ocasiones, aunque no llegaron a tener un gran peligro que hiciera sudar a Guille Vallejo. Alguna jugada por banda, pisando área, que no terminó por hallar puerta para beneficio caballa.
El Ceuta, por su lado, no se amilanó y demostró carácter buscando ocasiones y tocando el balón con valentía. Sobre el verde eran menos, pero en juego no lo parecían. A pesar de ello, no hubo ocasiones claras por ningún conjunto y el encuentro se fue a vestuarios.
Comenzó la segunda parte con gol del Huesca
Comenzó la segunda parte, pero con más espectadores que la primera, puesto que una incidencia en Movistar impedía que muchos aficionados que pagan por el servicio no pudieran ver el partido, en el canal correspondiente estaban emitiendo el partido simultáneo: el Eibar-Racing. Para el segundo periodo se arregló el desperfecto.
Prácticamente en el segundo minuto de juego llegó un tanto del Huesca. Campaña controló mal un balón en campo caballa y la pérdida fue fatal. El Huesca abrió para Dani Ojeda y este centró para un Jordi Escobar que entró traspasando a la defensa del Ceuta anotando el primero del encuentro.
Caras de evidente disgusto en el Ceuta que anticipaban una reacción de alguna forma. Comenzaron a calentar jugadores de Romero anticipando futuros cambios. Tocaba buscar los puntos sin la principal referencia de ataque.
Salió José Campaña, que no gozó de su mejor encuentro, y entró Salvi Sánchez buscando un desborde más punzante en la defensa del Huesca.
En el minuto 60 el Ceuta con una rápida combinación erizó el vello de los oscenses. Acabó el balón en Koné pero su disparo fue desviado a córner.
De ese saque de esquina vino un contragolpe, de tres contra dos, que desperdició el Huesca y permitió a los José Juan respirar.
El partido se volvía loco
El encuentro comenzaba a perder la cabeza y a ganar en caos. Con entropía, en el sino del césped se hacía manifiesto el descontrol. Rubén perdió un balón cambiando la dirección y acabó en un remate claro del Huesca que Guille atajó con soltura.
De seguido, el Ceuta tuvo su ocasión más clara del encuentro. Kuki se la dio, con un pase sensacional, a Redru para que fallara un uno contra uno ante Dani Jiménez.
Dani Ojeda, del Huesca, iba a tener su propia oportunidad tras una jugada individual. El balón se fue alto tras disparar forzado.

Fallo de Guille y gol
Guille Vallejo, que tantas veces fue salvador, ahora fue verdugo accidental del Ceuta. Sacando el balón, estando en la banda con la portería vendida, falló y se la dio a Francisco Portillo. El veterano extremo, con poco ángulo pero con toda la portería para él, la colocó desde lejos para duplicar la ventaja y hacer más quimérica y surrealista la consecución de los puntos por parte del Ceuta.
Se complicaba el encuentro y Romero volvió a sacudir el árbol: entraron Marino Illescas y el debutante Ignacio Schor. Salieron tanto Koné como Yann Bodiger.
Los ánimos caballas estaban bajos y el Huesca hacía daño en cada una de sus transiciones. Liberto Beltrán, ex del Ceuta, la tuvo.
Carlos, por su lado, poco después, remató de cabeza un centro una jugada que podría haber metido un extra de picante en los últimos minutos, pero no entró el balón.
El Ceuta se encaminaba al descuento sin lograr tener claridad en la definición ni tampoco posiciones favorables de disparo. Se sumaban efectivos arriba, pero no hubo éxito. Iba Carlos a hacer de nueve.
El Ceuta no gozó de nada más y finalizó el choque. Toca remangarse y trabajar para recibir el próximo viernes al Granada.
Ficha técnica








Esto huele muy mal, el que quiera entender que entienda, perder cuatro partidos seguidos no es normal
Ya van 4 derrotas seguidas!!!? Pues habria que preocuparse
El portero está fallando últimamente debe de tener un descanso esa pelota es para echarla a fuera de banda muy mal Guille