De nuevo vuelta al problema y vuelta a la desesperación. Como la que caracterizó a aquellos ceutíes que en la tarde de ayer pretendían circular por la carretera de la frontera, completamente bloqueada dando lugar a largas colas que llegaron hasta Juan XXIII. Era imposible circular hacia la frontera, ni alcanzar las barriadas que salpican el camino: Almadraba, Príncipe... los vehículos quedaban atrapados en las colas sin poder salir desviándose por las arterias colindantes.
La incidencia de la OPE, así como la más que evidente falta de agentes se dieron la mano para dar pie a esta situación. Hasta pasadas las ocho de la tarde no se recuperó la normalidad comenzando a organizarse el tráfico rodado. Vuelven así las colas y regresan unos problemas harto denunciados para los que todavía no se ha adoptado una solución válida. Son muchas las promesas de actuación, de mejoras en la coordinación, de soluciones... pero lo evidente es que siguen produciéndose este tipo de picos siempre en los mismos periodos, bien con motivo de la Operación Paso del Estrecho o bien con motivo de las celebraciones o el periodo de rebajas.
Los vecinos de las barriadas más afectadas por este tipo de colapsos han vuelto a repetir lo mismo de siempre: que estos episodios no pueden permitirse por más tiempo y que hay que adoptar soluciones para evitar largas esperas para poder, sencillamente, regresar a sus viviendas. Más aún en Ramadán cuando regresan para preparar la ruptura del ayuno en sus hogares.





