Ojalá que sí, ojalá que Paco Sánchez siga “echando gasolina al depósito” para “sacar cosas adelante”. Ojalá. Ayer lo decía emocionado por la cantidad de personas que acudieron a la presentación de su libro. Un homenaje a las mujeres represaliadas que a su vez ayuda a descubrir una parte de la historia de esta Ceuta que se desconocía, que estaba olvidada y que ahora sale a la luz.
Muchos asuntos no es que se pierdan en el olvido, sino que premeditadamente se ocultan. Forman parte de lo que no se quiere publicitar de esa historia de España. Lo malo de no contarse es que nos entregamos a la rumorología provocando que a las verdades las sustituyan las leyendas y esas leyendas estén amoldadas a un fin concreto, a una intencionalidad.
La labor de los investigadores es la de, precisamente, luchar contra el mayor mal existente que no es otro que las mentiras. Pero esas investigaciones puras cuestan. Hoy tenemos un libro pero no sabemos el trabajo que hay detrás. Eso y la relevancia de desempolvar este tipo de historias lo convierten en grande y en un acierto para animar a Sánchez a seguir en esa línea de ayudarnos a descubrir lo que pasó en esta tierra y que muchos se encargaron de ocultar.
Ojalá que Paco siga echando gasolina para ofrecernos estas publicaciones que ayudan a dignificar las vidas de víctimas de acciones brutales porque sus historias salen a la luz.
Acertado estuvo Ramón Galindo al solicitar no solo que se ponga en valor la antigua cárcel de mujeres sino que además se lleve a cabo un reconocimiento en forma de placa o dedicando alguna calle.
Y esto no lo tendría que pedir Galindo, esta Ciudad falla y mucho en no saber atender lo realmente importante, no saber situar en su espacio de realce público los episodios históricos que lo merecen como es la historia de estas mujeres.
Galindo no tendría que solicitar en este 2023 algo que ya Ceuta debería tener, ni tampoco tendría que ser objeto de crítica constante el estado en que ha quedado la cárcel de mujeres, entregada al más puro abandono bajo promesas cuantiosas de remodelaciones que nunca llegaron.







Gracias por el artículo. Hay que reconocer el gran valor que tiene el trabajo desarrollado por Paco Sánchez en relación con la recuperación de nuestra memoria.