Hasta que llegaron los sanitarios, los agentes de la Policía Nacional que acudieron a la zona de la reyerta (a la altura del bloque número 25 del Polígono) hicieron lo posible por mantener consciente al herido, ya que presentaba mareos y nauseas debido, sobre todo, a la gran pérdida de sangre que había sufrido tras el apuñalamiento perpetrado y que ya está siendo investigado. Los vecinos del Polígono que se encontraban en el lugar intentaban prestar la colaboración requerida por los efectivos policiales hasta que con la llegada del 061, éstos pasaron a controlar la situación.
El ataque con arma blanca se produjo después de una fuerte discusión entre la víctima y su agresor quien, tras hacer uso de un cuchillo de grandes dimensiones, consiguió escapar del lugar. A pesar de que las patrullas del Cuerpo Nacional de Policía peinaron la zona, no se ha podido localizar al individuo cuya identidad debe ser conocida por la víctima, apuntaron los vecinos.
Coordinación y rapidez, clave en la atención
El herido en esta reyerta fue trasladado de urgencia al Hospital Universitario dada la gran cantidad de sangre que había perdido y que complicaba su estado. Que se mantuviera consciente fue producto de una buena coordinación y rapidez en la atención que se le prestó. Primero con el aviso de los vecinos a la Policía, después con la llegada de sus agentes y la pericia mostrada al practicarle incluso un torniquete con lo primero que encontraron en el lugar (un cable de televisión y un trapo) con tal de evitar que se desangrara y pudiera perder la vida. Por último, con la llegada de la ambulancia del 061, se llevó a cabo el traslado con la rapidez debida.






