A sistí el pasado martes en Madrid a un acto en el que intervino el presidente del Gobierno y en el que tuve ocasión de escuchar algunos argumentos que me hicieron reflexionar y que, en síntesis, quiero trasladar en las siguientes líneas, por su importancia y también porque, a mi juicio, suponen un análisis riguroso y certero de la realidad de nuestro país. El gran objetivo nacional en este preciso momento debe ser consolidar la recuperación de la economía española.
Esto es lo que le importa al 100% de los españoles porque de ello va a depender su vida, la vida de sus familias ahora y en el futuro.
Consolidar la recuperación de la economía y mejorar los niveles de bienestar y riqueza de todos. Era y es el objetivo principal de esta legislatura, porque nos estamos jugando mucho y para muchos años, sobre todo a la hora de construir bases sólidas para el futuro. El paro, la economía, el bienestar social y los servicios públicos, estos son la temas que centran la preocupación de los españoles. En ello ha estado centrado el Partido Popular en estos tres últimos años. Esta ha sido la verdadera urgencia nacional.
Cuando Rajoy llegó a la Moncloa España, espero que nadie ponga en duda esto, estaba en una situación de pre quiebra, a punto de un rescate a la griega. Muchos decían que nos iban a echar del euro. España tenía en aquel momento (gracias, en buena medida, a la nefasta gestión de Zapatero) todos los desequilibrios económicos posibles: déficit público, inflación, déficit del sector exterior, deuda externa y además, por si eso no fuera suficiente, medio sistema financiero español quebrado. Y lo peor, teníamos recesión, crecimiento económico negativo y teníamos un paro que aumentaba todos los días y que llegó a aumentar en 3.400.000 personas en la última legislatura del PSOE. Una tragedia.
Para dar la vuelta a esa situación han sido necesarios los esfuerzos que se han realizado para reducir el déficit público, para controlar el gasto, para mejorar la administración y para usar bien los escasos recursos de los que se disponía. Esto se ha traducido en recuperación de la credibilidad de este país en todos los foros económicos y en todo el mundo. Esa gestión avala a este Gobierno y debe ser reconocida. Y por supuesto también ha sido decisivo, el esfuerzo, la responsabilidad y la comprensión que hay que agradecer, porque así fue, al conjunto de la sociedad española. Esto no ha sido nada fácil: al Partido Popular se le encomendó gobernar en el momento más difícil, justo cuando los socialistas huyeron (por incapacidad) del Gobierno de la Nación.
Pero ahora ya nadie pone en duda que los desequilibrios económicos que eran los que nos impedían crecer y crear empleo o ya pasaron o están pasando. Y lo que es más importante, se han puesto bases sólidas para la economía del futuro.
Los datos de esta semana en materia de paro y Seguridad Social son realmente extraordinarios. El dato de Seguridad Social es el mejor de la historia (160.000 afiliados más), el mejor en un mes de marzo y el dato del INEM es el mejor desde el año 2002 (60.000 parados menos). Otros muchos datos son igualmente sorprendentes: el crecimiento económico en el año 2014 fue del 1,4. Después de muchos años de recesión la economía creció y eso dio lugar a que se creasen en España 440.000 puestos de trabajo. Este año el Banco de España dice que el crecimiento económico va a ser del 2,8. Cuando el Partido Popular llegó al Gobierno España tenía un crecimiento negativo de más del 2 por cierto. Al final de esta legislatura España va a tener un crecimiento positivo por encima del 3. Así ha evolucionado la economía española a lo largo de esta legislatura. Así. Y eso no ha sido fruto de la casualidad o de decisiones más allá de nuestras fronteras. Este año España va a ser el país de la zona euro que más crezca. ¿Quién iba a decir eso en el año 2012? Nadie.
Y esto se ha hecho en la peor de las situaciones es verdad, pero manteniendo los pilares básicos del Estado del Bienestar. Se ha mantenido y dado sostenibilidad financiera a un sistema sanitario que es de los mejores del mundo, Cuando Rajoy llegó al Gobierno, la pensión media a la Seguridad Social eran 923 euros. Hoy es 1.015. Se ha mantenido intacto el seguro de desempleo en una situación de extrema dificultad porque el número de personas que lo necesitaban era enorme. Hay que mirar hacia Portugal, Grecia o Irlanda para comprender la grandeza de estas gestas.
Ahora creo que es esencial consolidar el crecimiento porque es lo que más le importa al conjunto de los españoles. Esto está yendo a mejor. Este año 2015 va a ir a mejor. Necesitamos extender la recuperación a todos los sectores de la sociedad española porque hay gente que efectivamente no lo ve, pero es fundamental saber que esto hay que consolidarlo, que es frágil, que no se puede encomendar a cualquiera, que se nos puede caer de nuevo y que hay que terminar la tarea.
Estamos cumpliendo con la principal encomienda que en noviembre de 2011 hicieron los españoles al Partido Popular: sacar a España de la crisis. Hay que seguir este rumbo.
Hechos son amores.





