Cuando pensábamos que ya había quedado atrás la pandemia y la denominada nueva normalidad nos hacía sentirnos de nuevo libres y confiados, un brote de covid en la ciudad llega para ponerlo todo en duda y dejar claro que esto del coronavirus sigue siendo cosa seria y que ni de lejos está todo hecho con respecto a la pandemia.
Los datos, a pesar de no ser buenos en Ceuta, no son aún alarmantes. Quizás parezcan aún peores porque veníamos de unas cifras que nos situaron como el mejor territorio de España en cuanto a no contagios. Hasta hace nada, éramos los que mejor estábamos lidiando con este toro miura en cuestión de contagios, situándonos en nueva normalidad durante semanas y sin ningún riesgo.
La cosa, no obstante, ha cambiado, ya hay una persona ingresada en la UCI y los casos siguen subiendo. Por eso es importante aprovechar este momento para parar unos segundos a recapacitar, sobre todo de cara a todo lo que ahora viene: el Puente de Diciembre y la Navidad. Todos queremos, deseamos y añoramos el disfrute y la vida tal y como era hace apenas un par de años. Queremos y necesitamos vivir pero, por eso, precisamente, es importante tener, aún, un poco más de paciencia. Hay que tener mucho cuidado, guardar las distancias de seguridad cuando haya mucha gente y no olvidar la mascarilla, sobre todo, en lugares cerrados o cuando se esté con gente que no se conozca o se dude de que pueda no estar vacunada o que esté infectada. Salgamos y disfrutemos, sí; pero con todo el cuidado que la situación requiere. Porque, si ahora nos tomamos el mundo por montera, quizá nos volvamos a ver limitados. Y, eso, es lo último que queremos.






