La degradación del espigón de Benzú está poniendo en serio peligro a los agentes de la Guardia Civil.
Lo denuncia AEGC, que no da puntada sin hilo y que prefiere presentar públicamente denuncias fundamentadas antes que dar calor a alarmismos erráticos que solo pretenden hallar un hueco en los medios.
La asociación española pone el foco en una estructura que se va perdiendo poco a poco, que resulta arriesgada y que presenta cuantiosas deficiencias que pueden poner en peligro a los agentes del Instituto Armado.
Interior tiene que intervenir con toda la urgencia en esta estructura y en todo el vallado. Dejarlo pasar puede dar pie a una desgracia.
Una comparativa de imágenes demuestra cómo se ha perdido ya la firmeza de un espigón, cómo está hueco y cómo andar por el estrecho pasillo que queda en pie pone en grave peligro a las personas. No se puede permanecer por más tiempo trabajando en esas condiciones, en una frontera sur que, además, es la más tensionada de todos los territorios, de acuerdo con los propios datos oficiales que da el Ministerio. AEGC, en la actitud responsable que se le presupone a una asociación, lanza el mensaje acorde a la realidad, un mensaje cuyo contenido debe servir para que la clase política reaccione, actúe con la celeridad debida y proteja las fronteras como debe.






