La diputada no adscrita Fatima Hamed denunció ayer que más de tres años después del conato de incendio declarado en el Palacio de la Asamblea en 2011 “ninguna de las actuaciones que se solicitaban de forma urgente” en los informes posteriores de los hechos se hayan llevado a cabo.
“Viene a demostrar la negligencia del Gobierno, que se ha cruzado de brazos, poniendo en grave peligro, una vez más, la vida de los trabajadores y trabajadoras. Es incomprensible que nadie haya tomada la más mínima decisión para solventar ese problema”, destacó ayer. La parlamentaria exigió ayer “la inmediata renovación de la instalación eléctrica, su adecuación a las normas vigentes y las medidas oportunas para el funcionamiento de los sistemas de protección”.
Los hechos se remontan a las 11:30 del 31 de mayo de 2011, cuando se produjo un incendio en la primera planta del Palacio de la Asamblea, en una sala junto al Salón del Trono. Se quemaron sillas que solían utilizarse para los actos en esa estancia. Según recuerda Hamed, el entonces viceconsejero de Gobernación, Manuel Coronado, comunicaba que “tras los primeros informes preliminares, con más de un 90% de posibilidades” se trataba de un cortocircuito en el empalme que había en esa sala. Y añadía que la causa no era que las sillas estuvieran amontonadas junto al empalme y por una imprudencia se hubiera provocado el incendio, “ya que hay empalmes en todas las oficinas y en cualquier lado puede saltar una chispa o haber un cortocircuito”.
“Efectivamente, lo remarcaba el señor Coronado, la imprudencia no era el amontonamiento de las sillas, el problema era que la instalación eléctrica del antiguo edificio estaba anticuada y era esa instalación el peligro. Y así lo confirma un Informe Técnico que realizan conjuntamente el Servicio de Industria de la Ciudad y la GIUCE, se corroboraban los peores augurios”, insiste la diputada. En su relato de los hechos, Hamed añade que “el día 2 de junio de 2011 ambos departamentos elevaban al entonces responsable de la GIUCE, Juan Manuel Doncel, un informe en el que detallaban el mal estado de la instalación eléctrica del edificio y la necesidad de afrontar una urgente reforma para evitar nuevos accidentes como el ocurrido. Así se detalla en el Informe la pésima situación de la instalación en el edifico antiguo, que provoca que la falta de líneas independientes de alimentación sea sustituida por la colocación de multitud de regletas por el suelo; la existencia de circuitos de iluminación muy antiguos con cableado obsoleto”.
“Tal es la situación que los técnicos remarcan la insuficiente potencia contratada, que provoca una gran penalización en la factura, y eso que el Gobierno del PP estaba desarrollando un plan de ahorro aunque no son capaces ni de revisar las facturas de la luz. Todo un descontrol”, añade Hamed, que recuerda que informe concluía con la recomendación de “que con carácter urgente se debería acometer una renovación integral de la instalación eléctrica”.
de la zona antigua y una revisión general de la nueva”. En Ceuta a dos de junio de 2.011.
A día de hoy, más de tres años después de producirse un incendio en el Palacio de la Asamblea, ninguna de las actuaciones que se solicitaban de forma urgente se ha llevado a cabo. Lo que viene a demostrar la negligencia del Sr. Vivas, conociendo su Gobierno la situación en que se encuentra el edificio se han cruzado de brazos, poniendo en grave peligro, una vez más, la vida de los trabajadores y trabajadoras. Es incomprensible que nadie haya tomada la más mínima decisión para solventar este problema. Ese mismo día, los medios de comunicación informaban del nombramiento de D. Salvador Jaramillo como viceconsejero de Festejos, otra apuesta personal del Sr. Vivas (Para la fiesta si hay dinero) Y ya vimos como acabó la fiesta.
Por ello, exigimos la inmediata renovación de la instalación eléctrica, su adecuación a las normas vigentes y las medidas oportunas para el funcionamiento de los sistemas de protección.
“Un peligro para los trabajadores y los ciudadanos”
Fatima Hamed se queja de que no se haya atendido, según su criterio, la recomendación que cerraba el informe de lo sucedido y que era contundente: “acometer una renovación integral de la instalación eléctrica de la zona antigua y una revisión general de la nueva”. A su juicio, no haber dado respuesta a esas advertencias es “poner en peligro la vida de los trabajadores de la Ciudad y de las personas que puedan estar en el Palacio de la Asamblea”.





