El portavoz del Ejecutivo, Jacob Hachuel, ha advertido de que habrá sanción a la empresa Trace si no ha cumplido con las condiciones en que ésta debe prestar el servicio de limpieza. Así respondió ayer a la denuncia publicada en este medio sobre el hecho de que la UTE que conforma ACC y Lirola hubiera cerrado el primer semestre del año con menos trabajadores de los que debía.
En concreto lo hizo con un total de 409 trabajadores en junio, “lo que supone exactamente cinco menos que los contratados inicialmente y diecinueve menos que el mes anterior”, de acuerdo con los datos reflejados en los informes que mensualmente elabora la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad y a los que ha tenido acceso este periódico.
Hachuel no quiso pasar al plano de la contundencia, quedándose en la mera advertencia a Trace por cuanto, reconoció, la Ciudad debía tener constancia de esos datos (a pesar de que ya quedan reflejados en los informes que ésta debe manejar).
“Los informes de los controladores nos lo indicarán”, significó Hachuel, esperando en disponer de la información que, dijo, aún no conocía de forma oficial para, entonces, comunicar a la empresa los hechos para que dé una explicación y estimar una sanción tras la apertura del expediente oportuno. “Si hay un incumplimiento de cualquier tipo se abrirá una solicitud de información y si se constata una infracción, habrá sanción, pero como ocurre con todos los contratos”, puntualizó.
“Seguimos atentos” a todo lo que tiene que ver “con Trace”, aclaró Hachuel, quien insistió en que por parte de la Ciudad se “vela porque se cumplan” las condiciones del servicio que ésta debe prestar.
De acuerdo con los dictámenes realizados por la propia Consejería y a los que hacía referencia en su información de ayer este periódico, la adjudicataria del servicio, que lleva dos años y medio como concesionaria del mismo, concretamente desde febrero de 2013, cuando se finiquitó a Urbaser, dio de baja en junio a dos de los trabajadores subrogados al comienzo del contrato, uno por jubilación y otro por invalidez “con reserva de puesto de trabajo y fecha retroactiva al 29 de marzo pasado”.
Desde el comienzo del contrato han sido ya 32 las bajas de personal subrogado que ha realizado Trace, con lo que el número de trabajadores que ha de mantener la empresa de acuerdo con los Pliegos que rigen la adjudicación asciende a 382.
En junio se produjeron 18 bajas entre los trabajadores eventuales y dos altas. Ese “significativo”, a juicio de los técnicos, descenso en el número de trabajadores contratados por la empresa “a pesar de ser un mes con mayor número de servicios por los refuerzos de verano y los servicios de playas” es debido a que la concesionaria modificó el contrato de 52 trabajadores subrogados que pasaron de una jornada semanal de 14 horas a una de 35.
Trace comenzó el año con 411 empleados contratados durante el mes de enero, “exactamente tres menos que los contratados inicialmente”.
En febrero la empresa hizo 16 altas y otras tantas bajas en su plantilla de eventuales “para realizar el servicio extraordinario de Carnaval”.
En abril, cuando este año tuvo lugar la Semana Santa, Trace formalizó 19 bajas entre los eventuales y únicamente realizó siete altas, siempre según los informes técnicos de la Ciudad Autónoma, y mantuvo contratados a un total de 428 trabajadores.
En mayo ese número todavía creció en dos más, hasta 430 (con 22 bajas y 21 altas “para ajustar los servicios por el inicio de la temporada de playas), con lo que su volumen de personal se situó en 16 más del número de empleados con el que empezó la prestación del servicio, 414.
Todos estos datos han quedado reflejados en informes que deben obrar en poder de la propia Consejería pero que, hasta el momento, no han dado pie a que se aplique sanción alguna.
En la sesión plenaria que se celebrará el próximo lunes, Caballas presentará una interpelación para que la Ciudad dé las oportunas explicaciones en torno al servicio de limpieza que está prestando Trace. Lo hará cuando ha sido la propia institución municipal la que, en base a informes, ha considerado que el nivel de limpieza prestado no es el óptimo.






