Tras ocho horas y media de apagón, la empresa de distribución eléctrica ceutí, Alumbrado Eléctrico, compareció ante los medios para ofrecer una explicación del incidente, calificado por los técnicos responsables como el “incidente de mayor gravedad ocurrido en decenas de años en cuanto a la repercusión técnica”. Además de las explicaciones especializadas, provisionales a la espera de un informe exhaustivo, hubo petición de disculpas a los ciudadanos y varios análisis de mayor calado que confirman la dificultad de que cesen los apagones en Ceuta, “pues son inherentes a la propia red. Además, no hay subestación que soporte la demanda energética actual”.
En lo que sí se trabaja activamente es en que no vuelvan a producirse “grandes apagones” como el de la madrugada de ayer, aseguró Javier Gallego, director técnico de Alumbrado Eléctrico. Aunque las causas sean fortuitas, aunque las temperaturas y la demanda eléctrica se disparen. Y aunque se dependa de una sola central generadora. “Hay una serie de investigaciones abiertas, estudios que hacemos conjuntamente con la Ciudad”, declaró Gallego, “como la conexión a una red general y paliar así el aislamiento energético”.
Antes de las soluciones, los técnicos ofrecieron las causas y los diagnósticos, siempre con la precaución de la provisionalidad de los resultados. Aún a la espera de una investigación exhaustiva y un informe definitivo, Alejandro Laz, jefe de servicio de la explotación de Alumbrado Eléctrico, explicó que la avería sucedió “en un empalme de la subestación de San Juan de Dios, empalme que afectaba a dos líneas que a su vez distribuyen la electricidad al 40% de la ciudad”. Los técnicos sostenían que se trató del peor de los escenarios posibles, contemplado únicamente en simulacros hipotéticos. Luego llegaría el inconveniente del cero total.
Es lo único que se conoce con certeza por ahora. Un incendio en la arqueta del transformador de San Juan de Dios afectó a dos líneas fudamentales que provocó que la central de Endesa “desconectara”. “No pretendemos eludir responsabilidades –manifestó Gallego–, pero el ‘cero’ ≠es consecuencia de Endesa, cuya central desconecta ante la avería surgida. Eso no hubiera pasado en Algeciras, donde la central puede estar interconectada con otras cientos de centrales”. Son las consecuencias de la singularidad de Ceuta, de su aislamiento. La electricidad “metida” depende de la “demanda”.
Más que el hábito de los apagones, los ciudadanos “deberíamos acostumbrarnos a que los apagones sean cada vez menos”, dijo Gallego. Se necesitan cambios. Es lo que se colige de las palabras del director técnico de Alumbrado Eléctrico. “No hay una subestación que soporte la actual demanda energética de Ceuta. Dependemos de una única central y esto no habría ocurrido en Algeciras, por ejemplo. Averías puntuales siempre las habrá. No vamos a poder acabar con los apagones. Las instalaciones están en la calle y sometidas a perturbaciones y daños. Son inherentes a la propia red. Esas posibles averías serían ya breves y localizadas. Lo que queremos evitar son los grandes apagones”, insistió.
Y como en cualquier gabinete de crisis de empresa que se precie, los técnicos asumieron responsabilidades y pidieron disculpas a los ciudadanos. “Desde la Empresa del Alumbrado asumimos la responsabilidad del apagón, pues estuvo originada por un cable de nuestra red, pedimos disculpas e intentamos ofrecer a los ciudadanos las explicaciones pertinentes, a la espera del análisis definitivo”.







